La crisis humanitaria que vive Cali por el desplazamiento forzado de población proveniente de Buenos Aires, Cauca, se agudiza con el paso de los días y ya supera, en número de familias afectadas, la emergencia registrada recientemente en el Catatumbo.
La FM conoció que cerca de 200 familias han llegado a la capital del Valle huyendo de la violencia armada, desbordando la capacidad de respuesta de las autoridades locales y encendiendo las alertas de la Personería distrital.
La Personería de Cali confirmó que el flujo de personas desplazadas no se ha detenido y que la ciudad enfrenta una de las mayores emergencias humanitarias recientes, producto de los efectos colaterales del conflicto armado en el suroccidente colombiano.
En diálogo con La FM, el personero distrital, Gerardo Mendoza, hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional y a las entidades competentes para que se adopten medidas inmediatas frente a la magnitud del desplazamiento que está recibiendo la ciudad.
"(...) Cali padece los efectos colaterales de la violencia del suroccidente. Se necesita una respuesta estatal que interprete lo que está ocurriendo en Cali, ciudad que padece los efectos colaterales de la violencia del suroccidente colombiano. Hoy 40 familias han llegado a la Personería y las víctimas reclaman justicia, atención y una respuesta clara y efectiva", dijo.
De igual manera, Mendoza insistió en que esta situación no puede ser atendida únicamente por el ministerio Público distrital.
"Por eso ante una crisis humanitaria como la que estamos viviendo hago un llamado a todas las autoridades a que nos unamos en favor de esta población que viene desde Buenos Aires, Cauca, amenazada por violencia, desplazados y que necesitan de nosotros como organismos, en este caso la Personería, garante de los derechos humanos", agregó.
Advertencia de la Personería
Mendoza advirtió que, de no tomarse decisiones estructurales, el problema podría escalar aún más. "No voy a desfallecer en alzar mi voz reclamando protección para las víctimas, tenemos que establecer políticas claras, porque, de lo contrario, el tema va a ser de mayor envergadura".
Las cifras recopiladas por la entidad reflejan la gravedad de la situación."El 6 de enero llegaron 27 familias, sin registrar la estadística de diciembre donde tuvimos 139 familias y hoy (7 de enero) 40 familias. Es una situación que amerita que todas las entidades respondamos ante una crisis humanitaria que está viviendo Cali", indicó.
El personero fue enfático en resaltar que la crisis humanitaria superó la situación de desplazamiento forzado en el Catatumbo.
"A mi modo de ver, esta situación supera lo que se vive en el Catatumbo. Según un X de la Defensora del Pueblo, en el Catatumbo se agudiza la situación con 130 familias desplazadas y Cali ya superó esa cifra con el desplazamiento que está recibiendo", precisó.
Familias temen regresar por amenazas y violencia en zonas rurales
Desde el Centro Regional de Atención a las Víctimas (CRAV), la personera delegada para la Unidad de Víctimas del Conflicto Armado, Olga Rosario Álvarez, confirmó la llegada constante de familias provenientes de Buenos Aires, Cauca, y señaló que aún se adelanta un barrido para consolidar el número total de afectados.
"Aquí a las instalaciones del Centro Regional de Atención a las Víctimas han llegado varias familias que dicen llegar del municipio de Buenos Aires, estamos en el proceso de hacer un barrido”, explicó la funcionaria a La FM.
De acuerdo con el consolidado preliminar, "tenemos unas 60 personas, entre ellas hay unos menores de edad, adultos mayores y jóvenes; no tenemos reportes de mujeres embarazadas hasta el momento".
Álvarez detalló que, aunque los hechos violentos del 16 de diciembre se concentraron en el casco urbano, el impacto se extendió a las zonas rurales.
"Las familias manifiestan que, aunque viven en las veredas, han sido afectadas y tienen temor de quedarse porque —según el relato de algunas personas— estos grupos al margen de la ley los están amenazando y algunos manifiestan que sus casas son como el corredor de esos grupos al margen de la ley".
Mientras continúan las reuniones entre el Ministerio Público, las autoridades locales y el Gobierno Nacional para definir la entrega de ayuda humanitaria, Cali enfrenta una emergencia que ya supera la crisis del Catatumbo y que evidencia, una vez más, cómo el conflicto armado sigue expulsando a cientos de familias de sus territorios hacia las ciudades.