Estados Unidos busca que la guerra entre Ucrania y Rusia llegue a su fin antes de junio, y para ello ha planteado la posibilidad de albergar nuevas conversaciones entre ambas partes la próxima semana, según informó el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
Presiones diplomáticas y puntos sin acuerdo
La administración del presidente Donald Trump ha intensificado en los últimos meses la presión sobre Moscú y Kiev para poner fin a un conflicto que ya completa casi cuatro años. En ese marco, Washington ha mediado recientemente encuentros entre delegaciones de ambos países en Abu Dabi, aunque hasta el momento no se ha logrado un acuerdo sobre uno de los temas más sensibles: el control del territorio.
Rusia, que actualmente ocupa cerca del 20 % del territorio ucraniano, insiste en obtener el control total de la región oriental de Donetsk como parte de cualquier acuerdo. Esa exigencia ha sido uno de los principales obstáculos en la mesa de negociación.
Desde Kiev, sin embargo, la posición se mantiene firme. Ucrania ha reiterado que no firmará ningún acuerdo que no incluya garantías claras para evitar una nueva invasión rusa en el futuro.
La postura de Kiev frente a la negociación
Según reveló Zelenski en declaraciones difundidas este sábado, Washington propuso por primera vez que los equipos negociadores de Ucrania y Rusia se reúnan en territorio estadounidense, con Miami como posible sede, en un encuentro que podría realizarse dentro de una semana.
El mandatario ucraniano añadió que la intención de Estados Unidos es que el conflicto termine “de aquí al inicio del verano boreal, en junio”, lo que marcaría un calendario ajustado para alcanzar un acuerdo que hasta ahora ha sido esquivo.
Zelenski también ha manifestado de forma reiterada su inconformidad con el enfoque de las negociaciones, al considerar que a Ucrania se le están exigiendo concesiones mayores que a Rusia, pese a ser el país invadido.
En ese sentido, advirtió que no aceptará acuerdos entre Washington y Moscú que se hagan sin la participación de Kiev, especialmente si involucran temas relacionados con la soberanía ucraniana.
Finalmente, el presidente señaló que aún no existe un entendimiento común entre las partes sobre el futuro de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, que permanece bajo control ruso desde 2022 y sigue siendo otro de los puntos críticos sin resolver dentro del proceso diplomático.