El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, viajará a Washington la próxima semana para sostener una reunión en la Casa Blanca. El mandatario aseguró estar “impaciente” por encontrarse con ella y confirmó que el encuentro se producirá en un contexto de alta tensión internacional tras la reciente captura de Nicolás Maduro en una operación estadounidense en Caracas.
En declaraciones concedidas a Fox News, Trump afirmó: “Tengo entendido que vendrá la semana que viene. Estoy deseando saludarla”, destacando el simbolismo político del viaje de la líder opositora venezolana, a quien Washington ha respaldado públicamente en los últimos meses.
El presidente estadounidense fue más allá y señaló que sería “un honor” si Machado decidiera entregarle personalmente su Premio Nobel de la Paz. “He oído que ella quería hacer eso. Sería un gran honor”, dijo Trump, reforzando una narrativa que ha promovido desde que el Comité Nobel anunció que el galardón de 2025 no le fue concedido a él.
Machado propone “compartir” el Nobel con Trump
La visita de Machado se produce después de que la propia dirigente opositora declarara públicamente su intención de “compartir” el Premio Nobel de la Paz con Trump, a quien atribuye un papel decisivo en la operación militar estadounidense que culminó con la captura de Maduro.
En una entrevista con Fox News, Machado afirmó: “Seguro que queremos dárselo a él, compartirlo con él. Lo que ha hecho es histórico”, en referencia directa a la intervención de Estados Unidos en Venezuela y al liderazgo de Trump en ese proceso.
Sin embargo, el Instituto Nobel respondió de manera tajante, recordando que el galardón “no puede ser revocado ni transferido a otros”, y que el premio pertenece exclusivamente a la persona galardonada, independientemente de gestos simbólicos o declaraciones políticas posteriores.
Trump insiste en que el Nobel “debió ser suyo”
Trump lleva meses expresando su malestar por no haber recibido el Premio Nobel de la Paz 2025. Tras conocerse el fallo del comité, la Casa Blanca acusó al Nobel de “anteponer la política a la paz”, una crítica que el presidente ha reiterado en varias ocasiones.
En distintas entrevistas, Trump ha sostenido que Machado aceptó el premio “en su honor”, calificando el gesto de la dirigente venezolana como “muy amable” y presentándolo como un reconocimiento implícito a su papel internacional.
Durante su más reciente intervención en Fox News, Trump volvió a insistir en que merecía el galardón por haber “detenido ocho guerras”, una afirmación que ha repetido como uno de los principales argumentos para justificar su reclamo al Nobel.
Un encuentro marcado por tensiones y dudas en Washington
La reunión entre Trump y Machado se producirá en medio de un escenario internacional cargado de tensiones, tanto por la captura de Maduro y su esposa como por el debate interno en Estados Unidos sobre el futuro político de Venezuela.
Aunque Machado era considerada inicialmente la figura natural para liderar una transición en el país sudamericano, varios medios estadounidenses revelaron que un informe de la CIA desaconsejaba su designación. Según The Washington Post, Trump llegó a considerar que la dirigente “no estaba lista” para asumir el poder en ese momento.
Pese a esas reservas, Machado ha optado por un acercamiento total a Trump, evitando cualquier confrontación pública y elogiando abiertamente su papel en la caída del régimen de Maduro, en una estrategia que busca consolidar el respaldo político de Washington en la nueva etapa venezolana.