15 Sep 2015 08:45 AM

Polémica por portada de Charlie Hebdo que usa la imagen de Aylan Kurdi

La publicación francesa ha generado revuelo por usar la imagen del pequeño sirio que murió en una playa de Turquía.
La revista satírica Charlie Hebdo se ha convertido en tendencia mundial en las redes sociales por su edición número 1208, en la que hace uso de imágenes un tanto crudas sobre el flagelo de los refugiados en Europa, y, concretamente, el uso de la imagen del pequeño Aylan Kurdi, cuya historia le dio la vuelta al mundo dejando en evidencia este drama a nivel global.
 
Pese a que Charlie Hebdo busca genera una denuncia a través de su publicación, lo que ha logrado despertar entre los internautas es provocación.
 
"Tan cerca de la meta", dice una de las leyendas de la publicación; "La prueba de que Europa es cristiana (...) los cristianos marchan sobre el agua, los niños musulmanes se hunden", critica la revista.
 
La publicación sale a la luz, además, luego de que Abdulá Kurdi, el padre del niño ahogado cuya imagen se ha convertido en símbolo de la tragedia de los refugiados sirios, señalara quelas ofertas de asilo que pueda recibir en la actualidad llegan demasiado tarde.
 
"Si se me da ahora el mundo entero, ¿de qué me sirve?. Ya no tengo ni mujer ni hijos", manifestó en una entrevista concedida al diario "Le Journal du Dimanche" (JDD), en la que subrayó que el hecho de ser rechazados como refugiados de forma legal fue lo que provocó que emprendieran ese viaje clandestino.
 
La familia vivía en Damasco, pero el recrudecimiento del conflicto sirio les hizo partir primero a Alepo y posteriormente a Kobani y a Estambul, ciudad en la que contó que no les era posible vivir.
 
"A cualquier familia siria emigrada, a menos que haya miembros de la familia que trabajen, le es imposible sobrevivir", señaló Kurdi, que aseguró haber solicitado antes de la tragedia refugio en Canadá, donde vive una de sus hermanas.
 
Su hermana, aseguró, estaba dispuesta a hacerse cargo de toda la familia, por lo que el Gobierno canadiense no hubiera tenido que afrontado ningún gasto, pero las autoridades canadienses, que niegan haber recibido esa petición, "no aceptaron".
 
Su esposa y sus dos hijos, de tres y cinco años, murieron a causa del naufragio de la barca en que viajaban intentando alcanzar una isla griega.
 
La familia, según su relato, había pagado 4.000 euros a traficantes para que organizaran la travesía a Kos, en la que embarcaron en un bote con otras nueve personas desde la zona del balneario turco de Bodrum.
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