Durante décadas, la respuesta parecía relativamente sencilla. Una o dos copas al día podían incluso formar parte de un estilo de vida saludable. Muchos médicos hablaban de los posibles beneficios del vino tinto para el corazón, y las guías alimentarias estadounidenses establecían límites que permitían cierto margen para el consumo moderado.
Ahora, un nuevo estudio internacional plantea una advertencia mucho más estricta: los adultos deberían limitar su consumo de alcohol a no más de una bebida al día.
La conclusión aparece en una investigación publicada esta semana en la revista científica Journal of Studies on Alcohol and Drugs y refleja un cambio cada vez más marcado en la forma en que la comunidad médica entiende los efectos del alcohol sobre la salud.
De los beneficios cardiovasculares a los riesgos acumulados
La investigación fue elaborada por científicos de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido que revisaron decenas de estudios sobre la relación entre el alcohol y la mortalidad.
Los expertos analizaron 56 revisiones sistemáticas y compararon esos hallazgos con datos de mortalidad de la población estadounidense. El resultado fue una conclusión que cuestiona algunas creencias arraigadas.
Según el estudio, los hombres que consumen más de 6,5 bebidas alcohólicas por semana y las mujeres que superan las siete bebidas semanales comienzan a enfrentar un riesgo superior a uno entre mil de morir por una enfermedad o lesión relacionada con el alcohol a lo largo de su vida.
La situación empeora a medida que aumenta el consumo. Quienes superan las 8,5 bebidas por semana enfrentan un riesgo superior a uno entre cien, mientras que llegar a 14 bebidas semanales eleva el riesgo a uno entre 25.
"Una de cada 25 personas corre un riesgo muy alto", explicó Jürgen Rehm, investigador de la Universidad de Toronto y uno de los autores del estudio.
El mito de la copa saludable
Durante años, algunas investigaciones sugirieron que pequeñas cantidades de alcohol podían ayudar a proteger contra ciertas enfermedades cardiovasculares.
El nuevo análisis reconoce que existe una asociación entre el consumo moderado y una menor mortalidad por accidente cerebrovascular isquémico y cardiopatía isquémica. Sin embargo, los autores sostienen que esos posibles beneficios quedan ampliamente superados por los riesgos asociados a otros problemas de salud.
Entre ellos aparecen la cirrosis hepática, varios tipos de cáncer y las lesiones relacionadas con el consumo de alcohol.
Los investigadores encontraron vínculos con cánceres de boca, garganta, laringe, esófago, colon, hígado y mama, además de otras enfermedades graves.
"El mensaje importante aquí es que es un mito que beber sea saludable", afirmó Keith Humphreys, profesor de psiquiatría de la Universidad de Stanford, quien no participó en la investigación.
Según el académico, todavía persiste la idea de que una o dos copas diarias ayudan a vivir más tiempo, una percepción que cada vez encuentra menos respaldo en la evidencia científica reciente.
Un debate también político
La publicación llega en medio de un cambio en las recomendaciones oficiales del gobierno estadounidense.
Las guías alimentarias anteriores establecían un límite de dos bebidas diarias para los hombres y una para las mujeres. Sin embargo, la versión más reciente, publicada en enero por la administración Trump, evitó fijar una cifra concreta y simplemente recomendó consumir menos alcohol para mejorar la salud general.
Para Priscilla Martinez-Matyszczyk, coautora del estudio e investigadora del Instituto de Salud Pública de California, esa recomendación resulta demasiado ambigua.
Según la científica, las personas necesitan cifras concretas que les permitan evaluar mejor los riesgos y tomar decisiones informadas sobre su consumo.
No todos enfrentan el mismo riesgo
A pesar de las conclusiones generales, los autores reconocen que el riesgo individual puede variar significativamente.
Factores como la genética, los antecedentes familiares y las condiciones médicas preexistentes pueden influir en el impacto del alcohol sobre cada persona.
Rehm señala que alguien con una fuerte historia familiar de enfermedades cardíacas podría evaluar los posibles beneficios cardiovasculares de manera distinta a una persona cuyos familiares hayan padecido cáncer con frecuencia.
La recomendación, por tanto, no pretende sustituir la evaluación médica individual, sino ofrecer una referencia basada en los riesgos observados en grandes poblaciones.
¿Qué recomienda el nuevo estudio sobre el consumo de alcohol?
Los investigadores concluyeron que los adultos deberían limitar su consumo a no más de una bebida alcohólica al día. Según el análisis, superar aproximadamente siete bebidas por semana incrementa el riesgo de muerte relacionada con enfermedades o lesiones asociadas al alcohol.
¿Por qué cambia la recomendación respecto a años anteriores?
Durante años, las guías alimentarias estadounidenses permitieron hasta dos bebidas diarias para los hombres y una para las mujeres. Sin embargo, investigaciones más recientes han encontrado evidencias más sólidas sobre la relación entre el alcohol y diversos tipos de cáncer, enfermedades hepáticas y lesiones, lo que ha llevado a recomendaciones más restrictivas.
¿Es cierto que una copa al día protege el corazón?
El estudio encontró que el consumo moderado puede estar asociado con un menor riesgo de algunos problemas cardiovasculares, como la cardiopatía isquémica y ciertos tipos de accidente cerebrovascular. No obstante, los investigadores concluyeron que esos posibles beneficios quedan superados por el aumento del riesgo de cáncer, cirrosis y otras enfermedades.
¿Qué riesgos para la salud se relacionan con el alcohol?
La investigación asocia el consumo de alcohol con un mayor riesgo de cirrosis hepática, cáncer de boca, garganta, laringe, esófago, colon, hígado y mama, además de lesiones relacionadas con accidentes y otros problemas de salud.
¿Cuándo se considera que el riesgo aumenta significativamente?
Según los investigadores, el riesgo de muerte relacionada con el alcohol supera uno entre mil cuando los hombres consumen más de 6,5 bebidas semanales y las mujeres más de siete. El riesgo aumenta a más de uno entre cien cuando se superan las 8,5 bebidas por semana.
¿Existe una cantidad completamente segura de alcohol?
Los autores del estudio señalan que ningún nivel de consumo está completamente libre de riesgo. Organizaciones como la American Cancer Society sostienen que, para una prevención óptima del cáncer, lo mejor es evitar el alcohol por completo.
¿Todas las personas enfrentan el mismo riesgo?
No. Los expertos indican que factores como la edad, la genética, los antecedentes familiares y las condiciones médicas influyen en el impacto que el alcohol puede tener sobre cada individuo. Por ello, recomiendan evaluar los riesgos personales junto con profesionales de la salud.