Los terremotos del 24 de junio en Venezuela causaron daños físicos directos por 19.500 millones de dólares, según la primera evaluación rápida publicada este jueves por el Banco Mundial. La cifra equivale aproximadamente al 18% del PIB actual del país, de acuerdo con datos del Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo con sede en Washington advirtió que las consecuencias del desastre se extenderán sobre la productividad, el consumo y el crecimiento económico de Venezuela durante la próxima década.
El desglose de los daños muestra que las viviendas concentran casi la mitad del total, con 9.300 millones de dólares. Los edificios no residenciales registraron pérdidas por 5.000 millones de dólares, mientras que los daños a la infraestructura ascendieron a 5.200 millones de dólares. Los estados de La Guaira y el Distrito Capital absorbieron el 47% del total de daños, seguidos por Miranda y Carabobo.
El saldo humano oficial de los sismos es de 5.398 muertos y al menos 16.740 heridos. Estimaciones extraoficiales sitúan el número de desaparecidos en varios miles, y las Naciones Unidas calculan que más de un millón de personas requieren ayuda humanitaria de forma inmediata. Un mes después de los terremotos, las operaciones de búsqueda continúan entre los escombros, aunque los esfuerzos se han desplazado progresivamente hacia la asistencia humanitaria y la reconstrucción.
Banco Mundial propone alianza pública y privada para acelerar la reconstrucción
El informe del Banco Mundial señala que el ritmo de la reconstrucción será "un factor decisivo para moldear la recuperación económica del país y sus resultados sociales" y plantea que ampliar la inversión pública y privada permitiría mitigar los impactos proyectados. Los expertos del organismo sugieren que "si se amplía el margen fiscal, una mayor inversión pública podría anticipar la reconstrucción y las transferencias a los hogares afectados mitigarían las pérdidas de consumo".
La vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, afirmó en un comunicado que "los terremotos han trastocado vidas, dañado infraestructura crítica y creado nuevos desafíos para la recuperación de Venezuela", y aseguró que el organismo apoyará los esfuerzos de recuperación "a cada paso del camino". La cifra del BM difiere de la estimación que las Naciones Unidas habían presentado una semana después de los sismos, que ascendía a 37.000 millones de dólares.
FMI y Banco Mundial retoman contacto con Venezuela tras la caída de Maduro; Rodríguez promete 4.000 viviendas
El contexto político también incide en el proceso de recuperación. Desde que Washington derrocó al entonces presidente Nicolás Maduro en una operación militar en enero, el BM y el FMI restablecieron contactos con el gobierno venezolano. El FMI ya desembolsó alrededor de 346 millones de dólares de las reservas del país con el prestamista multilateral.
El gobierno de Donald Trump supervisa el uso de los ingresos petroleros venezolanos, que son depositados en cuentas bancarias de Estados Unidos. Según el Departamento de Estado, los primeros gastos autorizados por la presidenta interina, Delcy Rodríguez, han sido medicamentos, artículos de primera necesidad y maquinaria de origen estadounidense.
A principios de este mes, las Naciones Unidas lanzaron un llamado de emergencia por casi 300 millones de dólares para atender a 1,3 millones de personas. Por su parte, Rodríguez anunció esta semana la entrega de 4.000 viviendas antes de fin de año para los desplazados por los terremotos, entre los que se cuentan unos 23.000 que permanecen sin hogar.