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AFP
26 Nov 2017 08:16 AM

¡Mira quién está cooperando con Daesh!

En la guerra contra Daesh hay contradicciones importantes y sospechosas.
La
Fm

Hace una vez se contaba una historia en varios círculos. Según la historia, Turquía era culpada de ignorar la presencia de Daesh en Siria, o por lo menos el desplazamiento de militantes extranjeros por las fronteras turcas.

Algunos incluso dijeron que Turquía estaba cooperando con Daesh. También se dijo, en específico, que Turquía estaba intercambiando petróleo con Daesh.

Turquía culpada

Nunca importó cuan serios fueran los señalamientos. Lo que de verdad importaba era suprimir a Turquía mientras se esforzaba en defender su inocencia. Nunca fue fácil probar la no existencia de una relación no existente.

Aunque Turquía estaba siendo atacada por los terroristas de Daesh, tanto los occidentales como los rusos insistían en que Turquía apoyaba al grupo terrorista. Se inventaron varios argumentos y se hicieron varios llamados a Ankara pidiendo que demostrara que no existían nexos, y que Daesh estaba siendo tratado como un grupo terrorista. No obstante, los medios occidentales continuaron atacando a Turquía.

Turquía no recibió apoyo

Cuando Turquía lanzó la operación militar Escudo del Éufrates, lentamente desaparecieron los rumores sobre cooperación entre Turquía y Daesh. Aun así, las fuerzas armadas turcas no recibieron apoyo ni de los rusos ni de la coalición anti-Daesh liderada por los Estados Unidos.

Específicamente, durante las luchas en Al-Bab y Dabiq, las fuerzas de la coalición se negaron por un lapso extenso de tiempo a proveer ayuda aérea durante los enfrentamientos. Tras discusiones y un alto número de bajas turcas, el apoyo aéreo de la coalición llegó, pero de mala gana. Tras la caída de estas ciudades centrales, las fuerzas turcas ganaron terreno y empezaron a movilizarse hacia el sur, propiciando un duro golpe a Daesh.

Turquía fue detenida

Pero de un momento a otro aparecieron las fuerzas del régimen sirio, primero al sur de Al-Bab y después en frente de Afrin y Manbij. Los rusos proporcionaron un escudo de seguridad para el PYD y Daesh. Si la verdadera lucha fuera en contra el terrorismo de Daesh, nadie habría dibujado una línea entre las fuerzas turcas y las regiones controladas por Daesh.

A la vez, se estaban plantando banderas estadounidenses en regiones críticas del PYD, como disuasión a cualquier posible intervención militar turca. En varias conversaciones, Ankara ofreció cooperar contra Daesh y lanzar una operación conjunta para liberar a la ciudad de Raqqah y las áreas a su alrededor. Pero Washington buscó excusas para rechazar todas estas ofertas, de manera amable en algunos casos, no tanto en otros.

Apoyar a un grupo terrorista en contra de otro

En vez de encontrar una solución diplomática, los EEUU prefirieron apoyar a un grupo terrorista para luchar contra otro. Fue una gran desilusión para Turquía, y la causa de la larga guerra indirecta en Siria.

Sin embargo, no se puede decir que esto fue una anomalía. No. Era muy común y tiene una larga historia en el pensamiento estratégico estadounidense. Se pueden encontrar varios ejemplos de este método. Al-Qaeda en Afganistán es el mejor ejemplo. Fue nutrida y apoyada por los EEUU en contra de la Unión Soviética.

Ese tentador método ha sido aceptado como una estrategia inteligente y ha sido empleado en muchos casos más. Aun así, en cada caso se produjo el efecto búmeran. Al-Qaeda se fue en contra de EEUU al final del día, y la lucha en contra de este grupo costó miles de millones de dólares, y dejo a miles de soldados estadounidenses muertos.

La misma estrategia de patrocinar una nueva organización está siendo usada de nuevo. En el ejemplo anterior, una organización terrorista con tinte religioso fue apoyada en contra del comunismo.

Ahora, una organización terrorista marxista está siendo apoyada en contra de una religiosa. No hay novedad en este modelo. Simplemente fue puesta boca abajo como un reloj de arena, ahora se llena un lado de arena. Cuando la parte superior del reloj esté vacía, el proceso será invertido, y el lado “saturado” pasará a llenar el otro de nuevo.

Trato sucio

No obstante, los EEUU seguía ignorando este simple hecho. Aparentemente no aprendieron nada. A pesar de que este método no está dando resultados, el Gobierno de EEUU sigue acercándose a aquellas organizaciones terroristas.

Pero el evento más reciente en que salió a la luz el nivel de acercamiento fue sensacional. La BBC emitió un video que mostraba al último grupo de militantes de Daesh saliendo de Raqqah con sus familias bajo el control del PYD, y por lo tanto, de observadores estadounidenses.

Según las noticias sobre este “secreto sucio”, se alcanzó un trato entre el PYD y Daesh para que este último dejara la ciudad de manera segura. El escape de varios líderes importantes de Daesh de Raqqah fue arreglado por oficiales locales.

Oficiales de la coalición tuvieron que admitir su presencia en las negociaciones, pero dijeron no haber “participado activamente”. Parece que no pueden rechazar su presencia y por lo tanto restan importancia a su nivel de involucramiento.

La coalición participó en el trato

La noticia fue descrita como “impactante” por los presentadores de la BBC, pero no fue tan sorprendente para la sociedad turca. Desde los primeros días de Daesh, hasta ahora, gran parte de la sociedad turca ha pensado que Daesh y los gobiernos occidentales han estado colaborando.

Se puede descalificar este tipo de pensamiento como una teoría de la conspiración. Pero este pensamiento se hizo más fuerte cuando el presidente de EEUU, Donald Trump, dijo que Daesh había sido creado por la administración Obama.

En Turquía, la declaración se entendió como una confesión. Claro, nunca será fácil dar pruebas de la existencia, o la ausencia, de un vínculo tan directo entre los EEUU y Daesh. Pero ya no es secreto que el Gobierno de EEUU puede hacer un trato, incluso con Daesh.

Se pueden inventar varios motivos por los cuales fue hecho el trato. Por ejemplo, se podría decir que la lucha se había tornado tan sangrienta que el trato era la mejor opción.

Pero las explicaciones no pueden justificar este trato secreto y sucio. Daesh fue declarado como un grupo terrorista fatal y la lucha en su contra debe mantenerse hasta el final. Como es sabido, fue llamada una “guerra de aniquilación”, la cual “no dejaría ningún terrorista vivo”, y en la cual no habría tratos.

Pero esa promesa no se ha cumplido. La coalición permitió a esos terroristas peligrosos desaparecerse en el desierto sirio. No sabemos cuándo, dónde o como volverán a aparecer. Lo que sabemos es que lo harán.

Si un grupo de terroristas peligrosos se escapan de su fuerte con armas pesadas y cinturones bomba, los supervisores que los dejaron escapar también son responsables. Estos terroristas muy probablemente usarán esas armas en contra de blancos en Siria, Irak, Turquía, Jordania y otros países de Oriente Medio. Y esos cinturones bomba podrían explotar en países occidentales también.

Ya no se trata de un tema de cooperación en la lucha contra grupos terroristas. Como están las cosas ahora, los aliados deberían por lo menos tener la decencia de compartir inteligencia a manera de disminuir el número de bajas. Pero parece que los miembros de la coalición no tienen ni la voluntad de compartir información sobre esos terroristas.

La coalición ni siquiera comparte información

Según Reuters, la coalición dijo que se tomaron los datos biométricos de quienes abandonaron Raqqah. Pero los oficiales turcos que hablaron con esa misma agencia, dijeron que dichos datos no fueron compartidos con ellos. Estos mismos oficiales se quejaron ya que esto no ayudaba a luchar contra el terrorismo.

Teniendo en cuenta que la frontera turca puede ser cruzada por terroristas, es entendible por qué Ankara está tan ansiosa al respecto. Aun así, sus aliados tradicionales de nuevo prefirieron no cooperar.

La razón para la ausencia de comportamiento cooperativo se puede explicar de muchas maneras, pero su significado simple es lo que más importa ahora. Parece que la coalición, al no compartir esta información crucial, está amenazando a Turquía con Daesh. De nuevo, Daesh está siendo usado como un palo para amenazar el Gobierno turco.

*Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no reflejan la política editorial de la Agencia Anadolu.

*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota, de la agencia Anadolu

Hasan Basri Yalcin es miembro de la facultad del departamento de ciencias políticas y relaciones internacionales de la Universidad de Comercio de Estambul. También es el director de Investigación Estratégica de la Fundación de Investigación Política, Económica y Social, con sede en Ankara.

Con información de Hasan Basri Yalcin / Anadolu