El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, considerado el capo criminal más poderoso de América del Sur y el tercer delincuente más buscado por la DEA estadounidense, fue detenido este viernes en el barrio Las Palmas de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, tras un megaoperativo nocturno que involucró a fuerzas de seguridad de Bolivia, Paraguay y Uruguay. La captura pone fin a una fuga que se extendió por más de dos años y que convirtió a Marset en uno de los fugitivos más notorios del continente.
El operativo comenzó alrededor de las 02:00 horas y la detención se concretó cerca de las 07:30. Las unidades desplegadas trabajaron durante horas para cercar al capo y desmantelar la estructura que lo rodeaba. Hacia las 10:00, ya circulaba la primera fotografía de Marset declarando ante agentes de la Drug Enforcement Administration (DEA), la agencia federal estadounidense encargada de combatir el narcotráfico y el lavado de dinero.
La captura fue confirmada de manera simultánea por múltiples autoridades. El ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay, Jalil Rachid, señaló que recibió los detalles del procedimiento directamente de sus pares bolivianos.
El fiscal de la Dirección de Asuntos Internacionales del Ministerio Público paraguayo, Manuel Doldán, confirmó que Marset había sido efectivamente atrapado. Desde Uruguay, el exministro del Interior Nicolás Martinelli informó a través de sus redes sociales haberse comunicado con los ministros del Interior de Bolivia y Paraguay, quienes le ratificaron la noticia. "Un trabajo de inteligencia de las fuerzas de seguridad de varios países logró dar con él", escribió Martinelli.
La sombra del fiscal Pecci
La detención de Marset reviste una dimensión que va más allá del narcotráfico. Desde hace años, autoridades de Paraguay y Estados Unidos lo señalan como uno de los autores intelectuales del asesinato del fiscal antimafia Marcelo Pecci, ocurrido el 10 de mayo de 2022 en la isla de Barú, en el Caribe colombiano, mientras el magistrado disfrutaba de su luna de miel junto a su esposa, la periodista Claudia Aguilera.
Pecci encabezaba la Operación A Ultranza Py, la mayor investigación antidroga en la historia de Paraguay, que tenía como blanco principal a Marset y a su socio Miguel Ángel Insfrán, conocido como "Tío Rico". Según las investigaciones, la causa inmediata del crimen fue la captura de varios miembros del clan Insfrán durante ese operativo, lo que habría motivado la orden de eliminar al fiscal como un acto de represalia.
Las autoridades estadounidenses señalan que el crimen habría sido ordenado como venganza por los golpes que el fiscal propinó a la red criminal, y describen a Marset como un hombre cuya riqueza está "manchada de sangre". La justicia colombiana ya condenó a nueve personas vinculadas con la ejecución logística del asesinato, pero la autoría intelectual permanecía sin resolver. La fiscal general de Colombia confirmó a su par paraguayo que la investigación sigue abierta e identifica a Marset como uno de los posibles participantes intelectuales en un segundo anillo de responsabilidad.
El ministro del Interior paraguayo, Enrique Riera, fue categórico al referirse a la captura: "Yo estaría de acuerdo donde esté más seguro y donde más información tengamos para resolver definitivamente el tema Pecci. Necesitamos saber todos los vínculos que se hicieron antes y ahora", dijo.
El destino de la extradición y la presencia de la DEA
Con Marset en custodia, la disputa por su extradición ya está en marcha. El propio Riera reconoció que Estados Unidos podría tener preferencia, dada la gravedad de los cargos federales presentados en su contra. "Capaz haya un acuerdo de alto nivel o exista una cuestión de prioridades por la gravedad de los delitos y sea llevado a Estados Unidos", señaló. Washington ofrece una recompensa de dos millones de dólares por información que condujera a su captura, y el Departamento de Justicia ya le formuló cargos por lavado de dinero a través del sistema financiero estadounidense.
Un ascenso criminal sin precedentes
Marset, nacido en Montevideo en 1991, inició su carrera delictiva en el tráfico de marihuana. En 2013 fue arrestado en Uruguay tras recibir un cargamento de 450 kilogramos vinculado al entorno del expresidente paraguayo Horacio Cartes. Tras cumplir condena, salió de prisión en 2018 y se trasladó a Paraguay, donde fundó empresas fachada y estableció lazos con el clan Insfrán, aliado del Primer Comando de la Capital brasileño, expandiendo su red hacia Bolivia y Europa.
Su perfil tomó una dimensión internacional en 2021, cuando fue detenido en los Emiratos Árabes Unidos y gestionó desde allí la obtención de un pasaporte uruguayo, un escándalo que terminó con la renuncia del canciller y el ministro del Interior de Uruguay. Entre sus operaciones más conocidas figuran cargamentos de cocaína incautados en el puerto de Amberes y en Paraguay, investigados con apoyo de Europol y la DEA. Su esposa, Gianina García Troche, fue extraditada desde España a Paraguay en 2025, acusada de gestionar el lavado de activos de la organización.
Marset estuvo prófugo desde julio de 2023, cuando logró escapar de un operativo policial en la misma ciudad donde este viernes fue finalmente detenido.