Panorámica de Toronto, Canadá
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17 Abr 2021 01:27 PM

Los psicodélicos resurgen en Canadá para tratar la depresión y otros males

Algunos enfermos usan psilocibina, una sustancia psicoactiva a base de hongos alucinógenos que fue prohibida en los años 70.
Agencia
AFP

Andrea Bird, paciente de cáncer terminal, maneja su ansiedad y estrés con drogas psicodélicas, que resurgen en Canadá para tratar afecciones de salud mental como la ansiedad y la depresión.

Esta mujer de 60 años fue diagnosticada con cáncer de mama en 2012. Pese a los tratamientos, el mal regresó cinco años después, con metástasis en los pulmones, los huesos y el cerebro.

Mientras busca la forma de sobrellevar su mal incurable, Bird usa psilocibina, una sustancia psicoactiva a base de hongos alucinógenos que fue prohibida en los años 70.

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"Fue la cosa más útil que hice para aceptar el hecho de que mi vida está terminando mucho antes de lo que pensaba", confió Bird a la AFP.

"Aún me estoy muriendo", agregó con naturalidad, pero la psilocibina "me hace sentir que puedo ponerme en pie".

"Realmente amo mi vida, realmente no quiero morir, pero tengo que encontrar una manera de rendirme a lo que realmente está sucediendo", añadió.

Bird, quien vive en la provincia de Ontario, figura entre la treintena de canadienses -la mayoría de los cuales enfrentan la muerte- con permiso oficial desde agosto de 2020 para usar psilocibina por motivos médicos.

TheraPsil, una organización sin fines de lucro con sede en Columbia Británica, ayudó a la mayoría de ellos a obtener las exenciones a la ley de drogas y sustancias controladas de Canadá por "tratamiento compasivo". También conectó a los pacientes con médicos y terapeutas que supervisan el uso de la droga.

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Estos casos de prueba se producen en medio de un creciente interés de investigadores e inversores, así como de un impulso público para reconsiderar las prohibiciones de la psilocibina, el LSD (ácido lisérgico), DMT (triptamina alucinógena), la mescalina y otras sustancias que alteran la mente como el MDMA, popularmente conocido como éxtasis.

En Estados Unidos, el estado de Oregon legalizó la psilocibina para uso terapéutico en noviembre.

 

"Revolución en la psiquiatría" 

 

Las sustancias psicodélicas han sido usadas por pueblos aborígenes durante miles de años, pero investigadores occidentales empezaron a profundizar en sus propiedades y potenciales usos recién a mediados del siglo pasado.

Esas investigaciones se detuvieron, sin embargo, cuando estas sustancias se convirtieron rápidamente en símbolos del movimiento de contracultura y antisistema de la década de los 1960 y fueron prohibidas.

Pero en los últimos 20 años, la persistencia de algunos investigadores, junto a una crisis de salud mental y un cambio en la opinión pública con una mayor tolerancia hacia drogas como el cannabis -cuyo uso recreativo Canadá legalizó en 2018-, allanaron el camino para el resurgimiento de las sustancias psicodélicas.

"Ahora hay más personas dispuestas a privilegiar los hechos más que el peso político", afirmó Rotem Petranker, director asociado del Programa de Investigación de Estudios Psicodélicos de la Universidad de Toronto, que analiza los efectos de microdosis de estas sustancias sobre el estado de ánimo y la creatividad.

Los investigadores estudian asimismo los posibles beneficios de estas sustancias para tratar la depresión, la ansiedad, el trastorno de estrés postraumático (TEPT), las adicciones y la anorexia.

Los ensayos clínicos más avanzados se centran en el uso de psilocibina para la depresión severa o resistente al tratamiento y el MDMA para el trastorno de estrés postraumático.

Algunos de los estudios arrojan resultados prometedores.

Un ensayo clínico reciente realizado por la Universidad Johns Hopkins (Baltimore, EEUU), que acaba de abrir un centro de investigación dedicado a los psicodélicos, mostró que dos dosis de psilocibina, acompañadas de psicoterapia, producían efectos "grandes, rápidos y sostenidos" en pacientes con depresión grave.