El reverendo Jesse Louis Jackson, una de las figuras más influyentes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y protagonista de profundas transformaciones dentro del Partido Demócrata, falleció a los 84 años, según confirmó un portavoz de la Coalición Rainbow PUSH.
De acuerdo con la organización, Jackson había sido hospitalizado en los últimos meses y se encontraba bajo observación médica por parálisis supranuclear progresiva (PSP). Su muerte marca el cierre de una etapa clave en la historia política y social del país.
De la segregación al liderazgo nacional
Nacido en Greenville, Carolina del Sur, durante la vigencia de las leyes de segregación racial de Jim Crow, Jackson creció en un contexto marcado por la discriminación. Hijo de una madre adolescente soltera, logró abrirse camino hasta convertirse en una voz central del activismo afroamericano.
En la década de 1960, alcanzó notoriedad nacional como colaborador cercano del reverendo Martin Luther King Jr.. Tras el asesinato de King en 1968, Jackson asumió un papel protagónico en la lucha por la igualdad, aunque su estilo directo y enérgico generó tensiones con algunos sectores del movimiento.
A pesar de esas diferencias, su capacidad de movilización y su discurso moral lo consolidaron como uno de los líderes más visibles del país en materia de justicia social.
Las campañas presidenciales y la “Coalición Arcoíris”
Durante los años ochenta, Jackson sorprendió al escenario político con dos candidaturas a la nominación presidencial demócrata. Sus campañas lograron una amplia movilización de votantes afroamericanos y, al mismo tiempo, atrajeron sectores blancos, latinos y progresistas.
En ese proceso, impulsó la llamada “Coalición Arcoíris”, una alianza de comunidades negras, blancas, latinas, asiático-estadounidenses, nativas americanas y personas LGBTQ, que contribuyó a redefinir la base electoral del Partido Demócrata.
“Nuestra bandera es roja, blanca y azul, pero nuestra nación es un arcoíris: rojo, amarillo, marrón, negro y blanco, y todos somos preciosos a los ojos de Dios”, afirmaba Jackson en uno de sus discursos más citados.
Una de sus consignas más reconocidas fue “Mantén viva la esperanza”, frase que se convirtió en símbolo de su liderazgo y de su persistencia frente a la desigualdad.
Influencia en la política contemporánea
La huella de Jackson se extendió más allá de sus propias aspiraciones presidenciales. Fue pionero en incluir el respaldo a los derechos de las personas homosexuales dentro de una plataforma nacional demócrata y en cuestionar la prioridad otorgada a los votantes blancos de clase media.
El escritor David Masciotra, autor del libro I Am Somebody: Why Jesse Jackson Matters, sostiene que las campañas de Jackson fueron decisivas para la evolución del partido.
“Un Partido Demócrata que ahora representa a un Estados Unidos multicultural y tiene figuras como Barack Obama y Kamala Harris comenzó, en muchos sentidos, con esas campañas”, señaló.
Jackson también promovió cambios en el sistema de asignación de delegados durante las primarias, pasando del modelo de “el ganador se lo lleva todo” a uno proporcional. Esa reforma fue clave para el triunfo de Obama frente a Hillary Clinton en 2008.
Sobre no haber sido el primer presidente negro del país, Jackson declaró en una entrevista: “No, porque fui un pionero, un explorador. Tuve que lidiar con la duda, el cinismo y el miedo a que una persona negra se presentara”.
A lo largo de su carrera, Jackson debió enfrentar críticas que cuestionaban su preparación política. Sin embargo, analistas reconocieron con el tiempo su capacidad para dominar los debates y articular propuestas complejas.
“Resultó que no solo se defendía bien, sino que a menudo ganaba esos debates”, afirmó Masciotra.
Su liderazgo se extendió por más de medio siglo, desde la era de la segregación, pasando por el movimiento de derechos civiles, hasta el surgimiento de nuevas expresiones como Black Lives Matter.
Problemas de salud y últimos años
En los últimos años, Jackson enfrentó diversos problemas médicos. En 2021, él y su esposa fueron hospitalizados tras contagiarse de covid-19. Ese mismo año sufrió una caída durante una protesta en la Howard University.
En 2023, anunció su decisión de dejar la presidencia de la Coalición Rainbow PUSH, cargo que ocupó durante más de cinco décadas. En 2024, fue homenajeado durante la Convención Nacional Demócrata.
Le sobreviven su esposa Jacqueline, sus hijos Santita, Jesse Jr., Jonathan, Yusef y Jacqueline, así como su hija Ashley.
Reacciones tras su fallecimiento
Tras conocerse la noticia, diversas figuras del activismo y la política expresaron su pesar. El reverendo Al Sharpton, a quien Jackson consideraba su discípulo, lo describió como “un movimiento en sí mismo”.
“Hoy perdí al hombre que me inspiró a encontrar un propósito cuando tenía tan solo doce años. Y nuestra nación perdió a una de sus voces morales más importantes”, escribió Sharpton.
En su mensaje, agregó: “El reverendo Jesse Jackson estuvo presente dondequiera que la dignidad fuera atacada. Su voz resonó en las salas de juntas y en las cárceles. Su fe nunca flaqueó”.
Sharpton concluyó: “Hoy lloramos. Pero no nos retiramos. Nos enseñó que la justicia nunca se da, se exige”.