El “zar fronterizo” del gobierno de Donald Trump, Tom Homan, anunció este miércoles que las autoridades retirarán de inmediato 700 agentes federales involucrados en la operación migratoria en el estado de Minnesota, parte de la denominada Operación Metro Surge.
La decisión se produce en medio de tensiones persistentes entre funcionarios estatales y el gobierno federal por la estrategia de aplicación de la ley migratoria.
Homan afirmó que la medida refleja una cooperación “sin precedentes” entre autoridades locales y federales, aunque aproximadamente 2.000 agentes seguirán desplegados en el estado tras la reducción anunciada.
El anuncio se dio apenas un día después de que el comisionado del Departamento de Correcciones de Minnesota, Paul Schnell, dijera a CBS News que se habían mantenido “conversaciones” con el gobierno federal —incluidas personas que reportan directamente a Homan— sobre una posible desescalada.
Sin embargo, Schnell aseguró que los detalles sobre esa reducción seguían siendo “incompletos” y que no había señales claras de una disminución concreta de las fuerzas federales hasta ese momento.
Actualización de Operación Metro Surge
La Operación Metro Surge, que comenzó meses atrás en la región de Minneapolis–St. Paul, ha estado marcada por una intensificación de las redadas migratorias y el despliegue de miles de agentes federales, incluyendo personal de Immigration and Customs Enforcement (ICE), Customs and Border Protection (CBP) y la Patrulla Fronteriza.
En su actualización del miércoles, Homan insistió en que la operación sigue activa y que su objetivo es continuar con las acciones hasta que los “problemas” estén resueltos.
El funcionario también enfatizó que la reducción de agentes depende de la cooperación con las autoridades locales para facilitar el acceso a personas arrestadas que puedan ser inmigrantes sin estatus legal, algo que ha sido un punto crítico en las negociaciones.
Cámaras corporales para agentes federales
Adicionalmente, la Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció que todos los oficiales federales desplegados en Minneapolis contarán con cámaras corporales.
Esta medida, que se implementará “pronto”, busca aumentar la transparencia en las acciones de los agentes, en un contexto de fuertes críticas públicas tras incidentes anteriores.