Seguridad del presidente de Haití, Jovenel Moise
AFP
9 Mar 2022 07:08 AM

Habla exsargento colombiano desde cárcel en Haití: Investigación La FM

La FM habló en exclusiva con el soldado retirado Edwin Blanquicet, que estuvo la noche del asesinato al presidente Moise en su residencia.
Santiago Ángel
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@santiagoangelp

Somos inocentes, fue una emboscada; quien nos dio las armas fue la Policía de Haití”. Estas son las declaraciones del sargento viceprimero retirado del Ejército, Edwin Blanquicet Rodríguez.

Se encuentra en una cárcel en Puerto Príncipe con tuberculosis luego de 8 meses desde el asesinato al jefe de Estado, Jovenel Moise.

Aunque ha sido llevado junto a sus compañeros a declarar en los tribunales de Haití, no ha sido sentenciado.

Desde su lugar de reclusión, Blanquicet dice que teme por su vida y que las autoridades colombianas han mentido.

Blanquicet tiene 40 años. La mitad de su vida la pasó en el Ejército hasta que se retiró en abril de 2021. Es padre de tres hijos y en las fuerzas armadas tuvo cursos de comando, contraguerrilla, francotirador, experto en tiro y fuerzas especiales.

Blanquicet fue capturado en un barrio de Puerto Príncipe a las 8 de la noche del 07 de julio luego de varias horas de tratar de escapar y esconderse.

En la entrevista narra todos los detalles de los hechos desde su reclutamiento en Colombia hasta sus últimos días en la cárcel.

Blanquicet sabe que la entrevista le genera riesgo de muerte y ha decidido hablar con nombre propio para contar por primera vez su versión y no poner en peligro a sus compañeros.

El sargento llegó a Haití reclutado por la empresa WolrdWide y el empresario Walter Veintemilla, a través del ex soldado Duberney Capador. Es enfático en señalar que las razones por las que lo reclutaron solo atendían a prestar seguridad para un proyecto energético y a la propia Policía de Haití.

Además, Blanquicet entrega detalles reveladores.

Dice que iban a capturar al presidente de Haití

La noche del 06 de julio lo llamaron para coordinar dos equipos con el propósito de apoyar a la Policía de Haití en la ejecución de una orden de captura que había sido expedida por un juez. Él y otros hombres se encontraban en la vivienda del médico Emanuel Sanon, hoy en poder de las autoridades haitianas, y fueron trasladados a una casa en donde, según su versión, la propia policía de Haití les entregó armas marcadas con el nombre de la institución.

Tras ello, se movilizaron con los policías en siete camionetas hacia la residencia de Moise en donde llevaron a cabo el operativo de captura.

“Nosotros no hicimos nada solos, prácticamente todo lo hizo la Policía que pidió un acompañamiento y la empresa CTU y WolrdWide autorizan el acompañamiento de nosotros. Llama el director de la Policía y nos dice que solicita nuestro acompañamiento, nos trasladan a dos equipos a una casa en la montaña en donde nos entregan armas y nos dicen que hay una orden judicial para capturar al presidente”, añade.

 

El exsoldado experto en alto entrenamiento asegura que, una vez llegaron a la casa del presidente, los policías del primer círculo de guardia que cuidaban la residencia se tiraron al suelo y se entregaron sin resistencia. Así lo hizo el segundo círculo.

“Cuando llegamos con los policías que nos habían dado las armas, nos extrañó que los otros policías de la residencia se tiraran al piso sin resistirse cuando les decíamos que íbamos a capturar al presidente. Más de uno empezó a sospechar algo raro”, agregó.

Luego la noche se hizo cada vez más inverosímil. “Yo me subí en una casa vecina a la del presidente, una casa de plancha. Desde ahí observaba hacia adentro de la casa del presidente. Los compañeros trataban de abrir una puerta pequeña que estaba al lado de un portón enorme. Ya eran las 2:10 o 2:14. Para entrar a esa casa duramos más de 17 minutos. Eso era tiempo más que suficiente para que la guardia sacara al presidente y a su familia, pero no lo hicieron”, dice el exsoldado.

Las horas son importantes. En el juicio ha habido todo un debate sobre la hora en la que Moise murió, según los dictámenes forenses y la hora que arrojan las cámaras de seguridad que grabaron las primeras camionetas en donde estaban los colombianos cuando llegaron al lugar.

Blanquicet insiste en que ellos llegaron pasadas las dos de la mañana y el presidente habría muerto luego de la 1 AM. “Yo veo unos disparos y me tiro de la casa de la plancha porque pensé que me estaban disparando a mí. Mis compañeros escucharon los tiros adentro y reaccionaron para brindarle la seguridad a la Policía que estaba con nosotros. Luego de ese intercambio, yo veo cuatro personas vestidas igual a nosotros que salieron de la parte de atrás. La última persona disparó hacia una casa que tenía una salida atrás por donde habrían tenido que sacar al presidente, pero no lo hicieron. Hubo fuego adentro y un compañero se recuesta contra el portón. El portón se abre. Los dos equipos solo entraron en ese momento, empezaron a revisar y la casa estaba sola. Dentro de la casa había tres carros blindados, un arsenal de armamento. Nosotros solo contábamos con un fusil y un solo proveedor. Los policías haitianos que nos acompañaban nos dejaron solos y se fueron cuando los compañeros entraron a la casa de presidente”, continúa el exsoldado.

 

Blanquicet explica que los fusiles que les fueron entregados por la Policía de Haití eran de tipo Galil y estaban marcados con las siglas de la institución. Cuando le preguntamos sobre la razón para adentrarse en una misión con el fin de capturar al presidente en la capital de un país, el militar asegura que su trabajo era apoyar a la Policía de Haití con seguridad porque no tenían experiencia.

“Nos dicen vengan ustedes que tienen experiencia y nos acompañan porque necesitamos que nos apoyen para la captura del presidente., según una orden judicial.

Nunca hubo seguridad en la casa del presidente; esa casa estaba sola. Solo había cinco o seis policías que estaban por ahí en una casa adentro dormidos. A esos fueron los únicos que dejaron para involucrarlos como hicieron con nosotros”.

"Presidente de Haití ya estaba muerto cuando llegamos"

En su relato, el exsoldado cuenta que una vez lograron entrar a la casa del presidente luego de los disparos y los destellos adentro, se dieron cuenta que hay dos cuerpos tirados.

“Ven los dos cuerpos y de una vez gritan: ¡el presidente está muerto, el presidente está muerto!. ¡Nos colocaron una trampa, salgamos de aquí!”.

 

En contra vía de esta versión, está la declaración del ex soldado Mario Antonio Palacios que se fugó y fue capturado meses después en Jamaica para ser extraditado a los Estados Unidos, en donde se encuentra en juicio sin haber aceptado ningún cargo.

Las otras versiones sobre la responsabilidad de los colombianos fueron confesadas por algunos de los exsoldados ante funcionarios de la Policía colombiana.

El sargento retirado señala que esas versiones son “absolutamente falsas” y que todas fueron hechas bajo largas jornadas de tortura.

“Por la noche llegaban a las celdas unos sujetos encapuchados y los compañeros llegaban al otro día orinando sangre, defecando sangre, sin uñas, golpeados. Uno quería que los días se hicieran muy largos porque en la noche llegaban los encapuchados a sacarnos de las celdas para las torturas”.

De hecho, solicitan una investigación en Colombia porque afirman que el brigadier general Norberto Mujica, uno de los policías que viajó desde Colombia bajo la orden del general Vargas, director de la Institución, participó en las torturas y en la coacción de los testimonios, lo que significaría la comisión de un grave delito de acuerdo a los principios fundamentales de la constitución.

Amenazó a las familias y amenazó de muerte a los colombianos en prisión”, se lee en una carta reciente que fue enviada a varios medios de comunicación y a las oficinas del gobierno.

La FM buscó directamente al general Mujica, y esto fue lo que contestó. “Primero, yo no voy a permitir que torturen a nadie delante mío; segundo, las entrevistas, que fueron solo tres, se hicieron voluntarias y siempre estuvieron presente autoridades de Haití y una intérprete para que ellos supieran que yo hablaba con ellos; tercero, yo tengo constancia de todo; y, cuarto, no tengo ningún problema de presentar los medios técnicos de la entrevistas que tengo en los estrados judiciales que correspondan. No voy a entrar ni hacerle juego en estrategias judiciales. Entiendo que ellos tienen derecho a defenderse y la mejor forma es atendiendo los medios técnicos con que cuento”.

Luego de esta entrevista a la que el ex soldado Blanquicet accedió con el compromiso de publicar su nombre propio, este medio de comunicación llama la atención sobre el riesgo que existe para su vida en Haití y las demás repercusiones que pueden significar las declaraciones para su familia en Colombia y su integridad en la isla.

 

Entrevista completa con declaraciones del exmilitar colombiano

Primera parte de la entrevista exclusiva

0:27 5:25

Segunda parte de la entrevista exclusiva

0:27 5:25

Tercera parte de la entrevista exclusiva

0:27 5:25

Cuarta parte de la entrevista exclusiva

0:27 5:25
Fuente
La FM