El abuso sexual contra al menos 89 menores de edad en ocho países diferentes, cometida por un mismo hombre durante casi seis décadas, ha generado conmoción en Francia y en otros países involucrados. El caso fue presentado públicamente el martes 10 de febrero por el fiscal de Grenoble, Étienne Manteaux, quien lo calificó como “extraordinario” por su magnitud y complejidad.
El acusado, un hombre de 79 años, fue imputado y encarcelado en 2024 por múltiples crímenes. Según la Fiscalía, las agresiones documentadas —una cifra aún no definitiva— ocurrieron entre 1967 y 2022.
El número de víctimas fue establecido a partir de documentos almacenados en una memoria USB perteneciente al propio acusado. En esos archivos, el hombre describía detalladamente los abusos cometidos contra menores de entre 13 y 17 años, explicó Manteaux durante una conferencia de prensa. El material, compuesto por 15 volúmenes, fue calificado como “una colección extremadamente densa”.
Lea:
La memoria fue descubierta por un sobrino del acusado, quien había comenzado a indagar sobre la vida emocional y sexual de su tío. Tras encontrar los documentos, informó a las autoridades, lo que permitió iniciar la investigación judicial.
Los presuntos hechos se habrían cometido en Alemania, Suiza, Marruecos, Níger, Argelia, Filipinas, India, Colombia y Nueva Caledonia, lugares donde el hombre residió o trabajó, en varios casos como educador, lo que habría facilitado el acceso a las víctimas.
Los datos fueron recopilados por la unidad de investigación de Grenoble, en coordinación con la gendarmería, luego de la apertura formal del proceso en enero de 2024. De acuerdo con la Fiscalía, la mayoría de las pruebas provienen directamente de los escritos del acusado.
Ante la magnitud del caso, el fiscal hizo un llamado público a posibles testigos y víctimas. “Es fundamental que otras personas que hayan sido afectadas se presenten ante la justicia”, señaló.
Dos asesinatos siendo investigados
Además de los delitos sexuales, el acusado reconoció en sus memorias haber provocado intencionalmente la muerte de dos familiares. Durante la investigación, admitió haber asfixiado a su madre con una almohada en la década de 1970, cuando ella padecía una enfermedad terminal, y posteriormente a su tía, de 92 años, en los años noventa.
Sobre este último caso, Manteaux detalló: “Como tenía que regresar a las Cevenas y ella le rogaba que no se fuera, decidió matarla aprovechándose de su sueño, utilizando una almohada”.
No se pierda:
Por estos hechos se abrió una investigación separada de la relacionada con las agresiones sexuales. No obstante, ambos crímenes fueron “plenamente reconocidos y admitidos” por el acusado, según la Fiscalía.
El hombre justificó sus actos afirmando que le habría gustado recibir el mismo trato si se encontrara en una situación similar al final de su vida. Sin embargo, las autoridades subrayaron que este argumento no atenúa su responsabilidad penal.