El general de mayor rango del Ejército Popular de Liberación de China, Zhang Youxia, es investigado por presuntamente filtrar información sensible sobre el programa de armas nucleares del país a Estados Unidos y por aceptar sobornos a cambio de decisiones oficiales, incluidas promociones dentro de la cúpula militar, según reveló The Wall Street Journal tras una reunión a puerta cerrada.
La reunión, celebrada el sábado por la mañana y a la que asistieron algunos de los oficiales más poderosos del estamento militar chino, precedió al anuncio formal del Ministerio de Defensa Nacional, que confirmó una investigación contra Zhang por “graves violaciones de la disciplina del partido y de las leyes estatales”, sin ofrecer mayores detalles.
De acuerdo con las fuentes, Zhang está bajo investigación por formar “camarillas políticas”, una expresión utilizada por el Partido Comunista para describir redes de influencia que socavan la unidad interna y concentran poder al margen de la cadena de mando oficial, particularmente dentro de la Comisión Militar Central (CMC), el máximo órgano de decisión militar del partido.
Las autoridades también examinan su control sobre una poderosa agencia encargada de la investigación, desarrollo y adquisición de armamento, un sector con presupuestos multimillonarios. Según las personas informadas, Zhang habría aceptado “enormes sumas de dinero” a cambio de ascensos oficiales, en un sistema de adquisiciones estratégicas clave para la modernización del ejército chino.
La acusación más grave expuesta durante la sesión a puertas cerradas fue la supuesta filtración de datos técnicos fundamentales sobre las armas nucleares de China a Estados Unidos, un señalamiento que, de confirmarse, representaría una de las mayores brechas de seguridad en la historia reciente del país.
Parte de las pruebas contra Zhang, indicaron las fuentes, provienen de la investigación a Gu Jun, exdirector general de la Corporación Nacional Nuclear de China, la empresa estatal que supervisa tanto los programas nucleares civiles como militares. Pekín anunció la semana pasada una investigación contra Gu por presuntas violaciones graves de la disciplina del partido y la ley.
Durante la sesión informativa, las autoridades vincularon a Zhang con una brecha de seguridad en el sector nuclear, aunque no se divulgaron detalles técnicos sobre el alcance del incidente.
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Ni Zhang, de 75 años, ni Gu pudieron ser contactados para comentar las acusaciones. En una declaración al Journal, Liu Pengyu, portavoz de la embajada china en Washington, afirmó que la investigación demuestra que el partido mantiene una política de “tolerancia cero” frente a la corrupción.
Zhang Youxia es una figura central del sistema político-militar chino. Miembro del Politburó y considerado durante años el aliado militar más cercano del presidente Xi Jinping, pertenece al grupo de los llamados “príncipes”, descendientes de veteranos revolucionarios. El padre de Zhang combatió junto al padre de Xi durante la guerra civil que llevó a los comunistas al poder en 1949.
La sesión informativa también vinculó la caída de Zhang con el ascenso del exministro de Defensa Li Shangfu, quien habría sido promovido con su respaldo a cambio de sobornos. Li desapareció de la escena pública en 2023, fue destituido y posteriormente expulsado del partido por corrupción.
Como parte de la investigación, Xi Jinping ordenó una revisión exhaustiva del mandato de Zhang como comandante de la Región Militar de Shenyang (2007–2012). Un grupo de trabajo ya se trasladó a esa ciudad del noreste del país y, según las fuentes, optó por alojarse en hoteles civiles en lugar de bases militares, para evitar redes de apoyo leales al general.
Las autoridades han incautado dispositivos móviles de oficiales que ascendieron bajo Zhang y del general Liu Zhenli, jefe del Estado Mayor Conjunto, cuya investigación también fue anunciada recientemente. Miles de oficiales vinculados a ambos figuran ahora como posibles objetivos de la purga.
La ofensiva amplía la campaña de años de Xi Jinping para depurar al ejército, que desde 2023 ha afectado a mandos del ejército, la fuerza aérea, la armada, la fuerza de misiles estratégicos y la policía paramilitar, incluidos responsables del teatro de operaciones centrado en Taiwán.
Más de 50 altos mandos militares y ejecutivos de la industria de defensa han sido investigados o destituidos en los últimos dos años y medio, según datos oficiales.
Un editorial del PLA Daily, el periódico del ejército chino, acusó a Zhang de haber “pisoteado y socavado gravemente” la base institucional de la autoridad del presidente de la CMC, subrayando la dimensión política del caso y la prioridad absoluta de la lealtad al mando de Xi.
Actualmente, la Comisión Militar Central cuenta con un solo oficial uniformado en activo, el general Zhang Shengmin, un perfil dedicado históricamente a tareas de disciplina y control político, en contraste con los veteranos de guerra purgados.
La decapitación de la cúpula militar ocurre en un momento estratégico, cuando Pekín mantiene su objetivo de controlar Taiwán, pero también se prepara para negociaciones clave con Estados Unidos sobre comercio y seguridad.
Según personas familiarizadas con la sesión informativa, Xi busca enviar un mensaje inequívoco: la corrupción, las redes de clientelismo y la filtración de secretos de Estado son amenazas existenciales para los planes estratégicos de China.