Dos destructores de la Armada de Estados Unidos atravesaron el estratégico estrecho de Ormuz como parte de una operación orientada a retirar minas marinas y restablecer la navegación en esta ruta clave para el comercio global de hidrocarburos. Así lo informó el Comando Central estadounidense (Centcom), en medio de un contexto de tensiones con Irán.
Según la autoridad militar, los buques desplegados, el USS Frank E. Peterson y el USS Michael Murphy, participan en labores destinadas a garantizar un corredor seguro para el tránsito marítimo. A esta operación se sumarán en los próximos días otros recursos, incluidos drones submarinos especializados en detección y neutralización de explosivos.
Ruta
El comandante del Centcom, Brad Cooper, señaló que ya se inició la apertura de una nueva ruta que, una vez asegurada, será compartida con la industria naviera internacional para facilitar el flujo comercial en la zona. Esta acción ocurre mientras delegaciones de Estados Unidos e Irán adelantan contactos en Islamabad, en busca de una salida negociada a la crisis.
Horas antes, el presidente Donald Trump aseguró que su país comenzó el proceso de “desbloqueo” del estrecho, destacando que se trata de una medida que beneficiará a múltiples economías dependientes del tránsito energético, entre ellas China, Japón, Corea del Sur, Francia y Alemania.
Irán
No obstante, desde Teherán rechazaron la versión estadounidense. El portavoz militar Ebrahim Zolfaqari afirmó que cualquier tránsito por la zona debe contar con la autorización de las fuerzas armadas iraníes, negando que embarcaciones de Estados Unidos hayan cruzado el paso bajo las condiciones descritas por Washington.
El estrecho de Ormuz, considerado uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial, había sido bloqueado en gran medida por Irán tras los ataques del 28 de febrero atribuidos a Estados Unidos e Israel. Su reapertura figura como uno de los compromisos contemplados en el reciente acuerdo de alto el fuego anunciado entre ambas naciones.
Conflicto
En medio de este panorama, Trump también arremetió contra medios de comunicación que han sugerido una ventaja iraní en el conflicto, asegurando que, por el contrario, Teherán enfrenta un escenario adverso. Además, afirmó que la flota de barcos minadores iraníes habría sido destruida durante las operaciones militares estadounidenses.
La evolución de esta operación será clave para determinar la estabilidad en la región y el impacto en los mercados internacionales de energía, altamente dependientes de la seguridad en este corredor marítimo.