Lola Dinamarca
Tom Bjorklund
18 Dic 2019 08:58 AM

Ella es Lola, la niña que vivió hace 5.700 años, la ciencia identificó hasta qué comía

Esta joven tenía piel oscura, ojos azules y cabello castaño. Ahora podemos saber cómo era gracias a una hazaña científica.
Vanesa
Peralta

Esta joven tenía piel oscura, ojos azules y cabello castaño. Ahora podemos saber cómo era gracias a una hazaña científica que permitió reconstruir físicamente a esta chica, pese a que habitó la tierra hace más de 5.700 años.  

Investigadores de la Universidad de Copenhague han conseguido extraer un genoma humano completo a partir de un "chicle" de resina de abedul con 5700 años de antigüedad encontrado en una excavación en Syltholm, en el sur de Dinamarca.  

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La investigación que fue revelada por la revista Nature Communications, resalta que es la primera vez que se extrae un genoma humano antiguo completo de otro material que no sea un hueso. 

 

Lola 5700 años
Tom Bjorklund

Lola, como fue bautizada por lo científicos que lograron recontruirla físicamente, estaba genéticamente más vinculada con los cazadores-recolectores de la Europa continental que con aquellos que vivían en el centro de Escandinavia en ese momento y, como ellos, tenía piel oscura, cabello castaño oscuro y ojos azules. 

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“Esta combinación de rasgos físicos se ha observado previamente en otros cazadores-recolectores europeos, lo que sugiere que este fenotipo se generalizó en la Europa mesolítica y que la propagación adaptativa de la pigmentación de la piel clara en las poblaciones europeas solo se produjo más tarde en la prehistoria”, asegura un aparte de la investigación publicada en Nature Communications. 

 

Resina de abedul Lola
Cortesía Nature Communications

Los rastros de ADN encontrados en el "chicle" no solo dieron claves sobre la vida de Lola, sino también pistas de las plantas, animales y microorganismos que habitaban en Saltholm, la isla danesa en el mar Báltico donde fueron encontradas. 

Su fisonomía pudo conocerse gracias a rastros de ADN que dejó en una "goma de mascar", un pedazo de brea que se llevó a la boca hace miles de años y que se conservó lo suficiente como para determinar su código genético. 

Fuente
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