Los recientes cambios tributarios adoptados por el Gobierno Nacional encendieron las alarmas entre los gobernadores del país, quienes advierten posibles efectos negativos para las finanzas regionales y para el control del mercado legal de licores y tabaco. La preocupación principal gira en torno a la pérdida de recaudo en los departamentos y al riesgo de que el aumento en los precios incentive el consumo de productos ilegales, con implicaciones económicas y de salud pública.
La medida fue expedida mediante un decreto legislativo en el marco del estado de emergencia económica y social y tiene como objetivo fortalecer el recaudo nacional. Según lo planteado por el Ejecutivo, los ajustes permitirían obtener más de 11 billones de pesos adicionales, recursos que serán destinados directamente al Gobierno Nacional como parte de una estrategia de ingresos extraordinarios para cubrir gastos del Presupuesto General de la Nación.
Uno de los cambios que más impacto genera en las regiones es el relacionado con el impuesto al valor agregado (IVA) aplicado a los licores, vinos y aperitivos. Con la nueva disposición, la tarifa pasó del 5 % al 19 %. Hasta ahora, ese 5 % era un ingreso que llegaba de forma directa a las gobernaciones, pero con el nuevo esquema, el porcentaje adicional queda en manos del nivel central. Para los mandatarios regionales, esta modificación representa un reordenamiento de recursos que reduce la capacidad financiera de los departamentos.
Desde las gobernaciones se advierte que el incremento en el precio final de estos productos podría afectar el consumo legal. A su juicio, un menor volumen de ventas formales se traduciría en menos ingresos para las regiones y abriría espacio para que crezca el comercio ilegal, un fenómeno que históricamente ha golpeado tanto el recaudo como la seguridad sanitaria de los consumidores.

¿Por qué los gobernadores temen una caída en el recaudo regional?
Los impuestos a los licores han sido, durante años, una fuente clave de financiación para los departamentos, especialmente para sectores como la salud. Por eso, los gobernadores sostienen que la pérdida de una parte de esos recursos compromete la estabilidad presupuestal. A esto se suma la preocupación de que el aumento de precios desestimule la compra en canales legales y empuje a algunos consumidores hacia productos de origen informal o ilícito.
En materia de salud pública, los mandatarios regionales también alertan sobre los riesgos asociados al posible aumento del consumo de bebidas adulteradas o de dudosa procedencia. Según han señalado, este escenario podría generar mayores costos para los sistemas de salud departamentales, justo cuando los recursos disponibles podrían verse reducidos por el nuevo esquema tributario.
Cambios del Decreto 1474 de 2025
El Decreto Legislativo 1474 de 2025, expedido por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, establece una serie de medidas tributarias temporales que entrarán en vigencia el 1 de enero de 2026. Además del ajuste en el IVA de licores y vinos, la norma incorpora este impuesto a las operaciones de juegos de suerte y azar realizadas exclusivamente por internet, tanto desde Colombia como desde el exterior.
El decreto también reduce de 200 a 50 dólares el umbral para la exclusión del IVA en importaciones realizadas por tráfico postal y envíos urgentes. Esta decisión impacta al comercio electrónico transfronterizo y elimina un beneficio que venía siendo utilizado por los consumidores finales en compras de bajo valor.
Otro de los puntos relevantes es el incremento del impuesto al tabaco. Un ejemplo citado en el debate muestra la magnitud del ajuste: una cajetilla de 20 cigarrillos que antes pagaba 4.068 pesos en impuestos ahora tributa 11.200 pesos, más del doble del valor anterior. Al igual que con los licores, este aumento genera inquietudes sobre su efecto en el consumo legal y en el crecimiento del mercado ilegal.

Así ve el sector de bebidas alcohólicas estos incrementos
Las reacciones no se han limitado a las autoridades regionales. Desde el sector productivo también se han expresado reparos. En entrevista con 'Dos Puntos', la directora ejecutiva de la Cámara de Industrias Asociadas de Bebidas Alcohólicas (CABA), Beatriz Jaramillo, afirmó que el aumento es desproporcionado y que tendrá repercusiones graves para la industria, tanto en productos importados como nacionales.
Según explicó, el impacto estimado oscila entre el 80 % y el 160 %, con un efecto particularmente fuerte en el caso de los vinos, que antes contaban con una tarifa diferencial. Jaramillo señaló que en este segmento el incremento resulta más marcado, ya que no solo se pasa del 5 % al 19 % de IVA, sino que el aumento es incluso mayor que el aplicado a otros licores.
La dirigente gremial también mencionó otros factores que afectan al sector, como el incremento del salario mínimo y los cambios derivados de la reforma laboral, los cuales, según indicó, tienen incidencia directa en el empleo formal e indirecto relacionado con esta actividad económica.