La FM logró confirmar que el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, ordenó una inspección en el marco de la fusión entre Movistar y Tigo, luego de conocerse el inicio de un Plan de Retiro Voluntario dirigido a empleados de la compañía. La decisión se produce mientras avanza la integración empresarial que ya fue avalada por la Superintendencia de Industria y Comercio.
En paralelo a esa inspección, la compañía inició el envío de un correo electrónico a varios de sus colaboradores proponiéndoles acogerse a un Plan de Retiro Voluntario (PRV), lo que abre la posibilidad de una salida de trabajadores en medio del proceso de reorganización.
El correo a los empleados
El mensaje, enviado desde Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP BIC, señala que la decisión busca “continuar adaptando nuestra organización a las necesidades actuales del negocio” y “construir una organización sostenible y preparada para los próximos desafíos”.
En el texto se indica que el PRV “se presenta como una alternativa respetuosa y transparente, para aquellas personas que, de manera libre y voluntaria, consideren que puede ser un momento adecuado para iniciar un nuevo proyecto personal o profesional”.
La empresa aclara que la participación es “completamente libre y voluntaria” y que la postulación “no implica la aceptación automática”, ya que cada caso será evaluado por un comité del plan.
Condiciones del Plan de Retiro Voluntario
El correo detalla que el plan contempla la terminación del contrato “de mutuo acuerdo”, con el reconocimiento de una bonificación equivalente a treinta (30) días de salario por cada año completo trabajado o fracción superior a seis meses, y quince (15) días por fracción inferior a seis meses.
También se informa que durante la próxima semana se enviará un correo notificando la aceptación o rechazo de cada solicitud. Una vez cerrado el periodo de postulaciones, no se recibirán más solicitudes.
La compañía adjuntó un documento de preguntas frecuentes con el alcance y condiciones específicas del PRV, así como un simulador para calcular el valor aproximado de la bonificación en cada caso.
La fusión y sus efectos laborales
El anuncio del plan se da en pleno proceso de integración entre Movistar y Tigo, que dejarán de competir directamente en más de 19 mercados, incluidos servicios móviles y fijos. La operación configura un nuevo escenario en el sector, donde el mercado quedará concentrado principalmente en dos grandes operadores, junto a Claro Colombia.
Aunque para los usuarios no se han anunciado cambios en planes o tarifas, el inicio del PRV muestra que la reorganización interna ya comenzó. Por ahora, no se ha informado cuántos colaboradores podrían acogerse al plan ni el alcance total que tendría en la estructura laboral del nuevo grupo.
Integración entre Tigo y Movistar
La integración entre Tigo y Movistar luego de recibir el aval de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC). Con este paso, el mercado de las telecomunicaciones en Colombia entra en una nueva etapa en la que dos grandes jugadores concentrarán la mayor parte del negocio.
La decisión fue comunicada en una reunión interna encabezada por Alfonso Gómez, director de operaciones de Telefónica para la región, y Fabián Hernández, CEO de la compañía en Colombia. Según se conoció, allí se confirmó que el proceso operativo comenzará de inmediato.
En la práctica, Tigo y Movistar dejarán de competir directamente en más de 19 mercados, incluidos los servicios móviles y fijos. Esto implica que en varios segmentos donde antes se disputaban clientes, ahora actuarán bajo una misma estructura empresarial.
Uno de los primeros cambios será la sede principal. La operación se trasladará del edificio que ocupaba Tigo al de Movistar, que pasará a ser la base del nuevo grupo.
¿Qué pasará con los usuarios?
Desde la compañía aseguraron que no habrá cambios inmediatos para los clientes. “Los usuarios seguirán siendo clientes de Movistar” y “se mantendrán exactamente las mismas condiciones que tenían antes del inicio del proceso”, indicaron.
También precisaron que “los planes, precios y contratos vigentes no sufrirán modificaciones” y que no se aplicarán “cambios unilaterales como resultado de la fusión”. Es decir, al menos en esta primera etapa, no habrá ajustes automáticos en tarifas ni en las condiciones contractuales.
Falta el último paso del Estado
Aunque el acuerdo empresarial ya está definido entre las partes privadas, aún queda un movimiento pendiente: la venta de las acciones que conserva el Estado.
El Gobierno fijó el precio en 772 pesos por acción y, de concretarse la transacción, recibiría al menos 855.000 millones de pesos. Con esa operación, el Estado dejaría de ser accionista y el nuevo esquema quedaría plenamente consolidado.
Un mercado cada vez más concentrado
La integración se produce en un entorno donde la competencia es limitada. Además del 44% del mercado móvil que concentrará el nuevo grupo, Claro Colombia mantiene cerca del 52% de la televisión por cable y el 53% de la telefonía fija en el país.
Este panorama no es reciente. La estructura actual del sector se ha venido configurando durante varios gobiernos. El presidente Gustavo Petro ha manifestado su oposición a los monopolios privados, pero hasta ahora no se han adoptado medidas estructurales que modifiquen de fondo la concentración existente.
Con la fusión en marcha, el sector entra en una fase en la que dos grandes operadores dominarán la mayor parte del negocio, mientras el debate sobre competencia y regulación vuelve a ponerse sobre la mesa.