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AFP
1 Dic 2016 03:14 AM

Los negocios turbios de LaMia, dueña del avión de la tragedia del Chapecoense

LA F.m. habló con Dennis Pinto, cuñada del piloto Miguel Alejandro Quiroga Murakami, mencionado en las pesquisas.
La
Fm

La compañía aérea boliviana LaMia, dueña del avión siniestrado que se cobró la vida de 71 personas el pasado lunes, sirvió para llevar a cabo una serie de operaciones turbias en Venezuela.

La compañía fue fundada en Venezuela en 2010 por el exparlamentario venezolano Ricardo Albacete Vidal, quien registró la empresa como una compañía de ciencia y tecnología para poder así beneficiarse de la influencia del gobierno del entonces presidente Hugo Chávez de cara a la obtención de inversiones procedentes de China, según publicó el diario brasileño Estadão.

De acuerdo con esta publicación, la operación contó con el beneplácito del ya fallecido presidente, que buscaba estimular de esta manera la economía del país. La compañía, que en un principio tenía su razón social en el estado de Mérida, pasó en 2013 a operar desde la región de Nova Esparta antes de transferir definitivamente su flota a Bolivia, donde se creo una compañía nueva, LaMia Bolivia.

Consulte aquí: Así fue la charla entre la torre de control y Miguel Alejandro Quiroga Murakami, piloto del avión de Chapecoense

En Bolivia se unió como socio el piloto de la aeronave siniestrada este lunes en las proximidades de Medellín, Miguel Quiroga, un exmiembro de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), que trabajó en Venezuela antes de participar en la fundación de la compañía en Bolivia.

Mientras tanto, Albacete Vidal se traslado a España, donde comenzó a hacer negocios con Sonangol, un empresa china con intereses en el sector del petróleo y con sede en Angola. Según la información divulgada en Brasil, Albacete reconoció en una entrevista realizada en 2011 haber hecho negocios con el empresario chino Sam Pa, quien fue detenido el año pasado por las autoridades del gigante asiático, acusado de corrupción.

Dennis Pinto, cuñada del piloto Miguel Alejandro Quiroga Murakami, prefirió no referirse a los señalamientos, al explicar que son momentos de dolor. Escuche su entrevista en LA F.m.

La contratación de los servicios de la empresa LaMia Bolivia por parte del Chapecoense ha estado en el ojo del huracán desde el accidente, ya que la Convención de Chicago establece que los vuelos internacionales deben ser realizados por una empresa que opere en el país de partida o de destino, lo cual no era el caso de una aerolínea boliviana viajando de Brasil a Colombia.

Por este motivo, la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Brasil no permitió al Chapecoense partir desde Sao Paulo directo hacia Medellín, como tenía previsto, y debió viajar en un vuelo comercial hasta el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, desde donde emprendió el viaje que acabó en tragedia.

La contratación por parte del Chapecoense de los servicios de esta compañía, que trabajaba habitualmente con distintos equipos de fútbol, se debió a la "orientación informal" de la Conmebol, según publicó el portal brasileño UOL. De acuerdo con la información publicada, diversos clubes de fútbol brasileños consultados por este medio afirmaron haber recibido instrucciones de contratar los servicios de LaMia Bolivia para sus desplazamientos.

La información, confirmada por cuatro clubes, es que la Conmebol se amparaba en la experiencia de la compañía boliviana para recomendar su contratación hasta el punto de presionar a algunos de estos equipos en caso de preferir volar con otras aerolíneas.

Consulte aquí todos los informes sobre la tragedia de Chapecoense