A partir del debate en La FM Más Fútbol, el nombre de James Rodríguez volvió a cruzarse con el del Junior de Barranquilla, no como un rumor nuevo, sino como una herida abierta que aún divide versiones. Las declaraciones recientes de Fuad Char, máximo accionista del club tiburón, reactivaron una historia que nunca tuvo cierre público y que sigue generando preguntas entre hinchas y analistas.
En el programa radial, Juan Felipe Cadavid y Eduardo Luis retomaron el episodio del fallido fichaje del capitán de la Selección Colombia, al tiempo que lo conectaron con un debate más amplio sobre modelos de grandeza, jerarquía y toma de decisiones en el fútbol colombiano. En ese contexto, el caso James–Junior reapareció como símbolo de una negociación que, según coinciden los panelistas, quedó incompleta en su relato.
¿Qué pasó realmente entre James Rodríguez y el Junior de Barranquilla?
El punto de partida fueron las palabras de Fuad Char, quien calificó el intento de fichaje de James Rodríguez como un “capítulo para el olvido”. Eduardo Luis recordó con precisión la frase que encendió la polémica: “Le preguntaron si volvería a negociar con James y dijo que no, porque lo hizo viajar a Medellín para ratificar una oferta y al llegar había un representante nuevo que dijo que no se podía”.
Para Juan Felipe Cadavid, más allá del malestar expresado por el dirigente, el tema sigue incompleto. “Me sigue pareciendo importante que en algún momento James se refiera al tema y diga: ‘Mire, lo que pasó fue esto’”, afirmó al aire, subrayando que hasta ahora solo se ha escuchado una versión oficial.
Según Cadavid, la información que circuló en su momento indicaba que Junior sí presentó una propuesta formal, atractiva en lo económico, pero que mientras se analizaba apareció una oferta desde México, con mayor salario y el atractivo adicional del Mundial de Clubes. “James ya tenía cuadrada la cita con don Fuad y tomó la decisión de atenderlo, aunque ya estaba decidido ir a otro club”, explicó el periodista.
Esa decisión, añadió, fue interpretada de forma distinta por las partes. “O le cancelo la cita o lo atiendo bien. Fue lo que pensaron”, relató Cadavid, dejando claro que, desde el entorno del jugador, no se habría tratado de una burla, sino de un gesto de cortesía que terminó mal leído.
¿Por qué Fuad Char cerró la puerta a una nueva negociación con James?
Para Eduardo Luis, la postura de Fuad Char fue firme, pero mesurada. “Don Fuad dio su versión sin atacar a James”, señaló, destacando que el dirigente expuso los hechos desde su experiencia personal, sin descalificaciones directas hacia el futbolista.
Sin embargo, el golpe emocional fue evidente. “Hicieron ir a un viejito como yo”, fue la frase que más resonó, según recordó el narrador, y que explica por qué el máximo accionista del Junior considera el tema como cerrado. En su lectura, hubo una pérdida de tiempo y una expectativa que no se cumplió.
Cadavid aportó un matiz adicional al debate al revelar que también circuló otra versión: “A mí me dijeron que del lado de James se sentía que le habían dicho a Fuad: ‘No venga, que no estamos tan interesados’”. Esa contradicción entre relatos es, precisamente, lo que mantiene vivo el caso. “Del lado de Fuad ya tenemos la versión de Fuad. Chévere tener la de James David Rodríguez”, insistió Eduardo Luis.
Ambos coincidieron en que el silencio del jugador ha alimentado interpretaciones y críticas, muchas de ellas amplificadas por sus detractores. “James tiene sus haters”, recordó Cadavid, en referencia al clima hostil que suele rodear cada decisión de la figura cucuteña.
¿Existe aún alguna posibilidad de que James llegue al Junior?
En el corto plazo, el panorama parece lejano. Eduardo Luis reveló que al volante colombiano “le insisten desde la MLS”, aunque con una condición clara: que realice pretemporada y sume minutos para recuperar ritmo competitivo. Esa opción aparece hoy más cercana que cualquier reencuentro con el club barranquillero.
Más allá de nombres propios, el debate dejó una reflexión de fondo sobre el modelo deportivo que sigue Junior. En palabras de Cadavid, citando incluso ideas atribuidas a Fuad Char en otros momentos, el camino ha sido mirar referentes ganadores como Atlético Nacional, invertir fuerte y buscar jerarquía. Pero el caso James demostró que ni el dinero ni el prestigio garantizan un sí.
“El fútbol no es una matemática”, recordó Eduardo Luis, al señalar que tener la mejor nómina no asegura títulos ni acuerdos exitosos. En ese contexto, el episodio con James Rodríguez queda como una historia inconclusa, marcada por decisiones, versiones cruzadas y una pregunta que sigue sin respuesta pública: la del propio protagonista. Mientras esa voz no aparezca, el contacto entre James y el Junior seguirá siendo uno de los capítulos más discutidos del mercado reciente en el fútbol colombiano.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.