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25 Ago 2016 04:57 AM

Municipios en Cauca están listos para acoger la llegada de las Farc

La
Fm

Estas zonas recibirán a más de 2.000 guerrilleros que hacen parte del grupo armado y que harán transición a la vida civil.

Los alcaldes de municipios del Cauca seleccionados como zonas veredales y campamentarias para acoger la transición de las FARC, han manifestado que se mantienen a la espera de lo que la comunidad internacional y el Gobierno Nacional dispongan para iniciar la llegada de aproximadamente 2.000 guerrilleros por municipio.

El Acalde de Caldono, Cauca, Pablo Andrés Piso, aseguró que lo importante “es hablar a la comunidad sin sofismas y de manera clara”. Esta región soportó durante años cruentas acciones bélicas a cargo de las Farc, hoy sus habitantes sienten la diferencia con acciones simples como caminar de una vereda a otra sin el temor de quedar en medio del fuego cruzado.

“Este es nuestro aporte para la paz. Municipios como el nuestro deben capitalizar las oportunidades que pueda traer el fin de la confrontación armada. Este año sin acciones bélicas ha permitido la reactivación del comercio local. Sin duda, fortalecer el agro. Ese será un nuevo reto”, puntualizó Piso.

A su turno el alcalde de Corinto, Eduard García, manifestó que uno de los beneficios en esta nueva etapa consistirá en atraer la industria para este municipio, que ha sido escenario histórico de la confrontación entre grupos insurgentes y el Estado.

“Nuestro municipio está condenado a la estigmatización. La Paz es una oportunidad enorme para brindar garantías a los empresarios y a las multinacionales para que inviertan en esta zona del país. El gran reto que afrontaremos con la llegada de los miembros de las Farc, será también una opción para la reconciliación con la comunidad”, afirmó García.

En tanto que el ambiente en Buenos Aires, Cauca, no está lejano de la percepción que mantienen los habitantes de Caldono y Corinto. Sin embargo, los pobladores de esta localidad mantienen reservas con respecto al cumplimiento de los acuerdos.

“Nosotros tenemos latente el recuerdo de la masacre de los militares hace menos de dos años. Además, no es para nadie un secreto que nuestra zona montañosa es conocida por los cultivos ilícitos y nosotros creemos que ese negocio no será tan fácil de dejar”, aseguró un habitante que pidió protección de su identidad.

La comisión verificadora continúa en el proceso de conciliar con las comunidades indígenas sobre preocupaciones como la violación de la ancestralidad y la pérdida de autonomía en sus resguardos, una vez se inicie la zona de transición.