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16 Mar 2017 03:10 PM

Aumenta número de colombianos sobrecalificados respecto a los trabajos que desempeñan

La
Fm

Informe del Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad del Externado también muestra el diagnóstico por otro lado: colombianos poco educados en cargos que no merecen.

En Colombia, cada día crece el número de trabajadores cuyo nivel de educación excede las exigencias para el desempeño del cargo. Al mismo tiempo, aunque ha descendido notablemente en los últimos años, se mantiene un nivel importante de trabajadores cuyo nivel de educación resulta inferior a las exigencias de su puesto.

Así, se configura el fenómeno del “desajuste educativo” que, por exceso o por defecto, alcanza el 50% de los ocupados en el país y que se considera elevado en comparación con estudios similares llevados a cabo a nivel internacionales.

El documento, titulado “Mercado laboral y educación: desajuste educativo en Colombia”, señala que, entre 2009 y 2016, mientras la sub-educación, bajó de 35,3% a 30,3%, la sobre-educación aumentó de 14,9% a 20,1%.

Otros de los hallazgos encontrados por la investigación son:

• El desajuste educativo en el mercado laboral es menor entre los trabajadores que han completado sus estudios superiores.  Sin embargo, existen notorias diferencias entre ellos. La gran mayoría de los postgraduados y de los profesionales están correctamente ocupados; en cambio, el 66,3% de los técnicos y tecnólogos resultan sobre -educados. En cuanto a la sub-educación, los mayores niveles los experimentan los trabajadores con educación primaria o menos.

• Aunque el desajuste educativo es similar entre géneros, las mujeres colombianas tienen mayores niveles de sobre-educación que los hombres.

• La población joven colombiana presenta una mayor incidencia de la sobre-educación. En edades más avanzadas la sub-educación se incrementa de manera importante y es especialmente alta en la población mayor de 55 años.

• Las ramas económicas intensivas en capital -trasporte y comunicaciones, establecimientos financieros, electricidad, gas y agua, y minería- tienden a presentar proporciones elevadas de sobre-educación, mientras que aquellas intensivas en trabajo experimentan niveles altos de sub-educación -en especial, la construcción y el comercio, los restaurantes y los hoteles-.

• Para los trabajadores asalariados resulta más fácil encontrar trabajos adecuados para sus capacidades o conocimientos. Por su parte, los trabajadores independientes tienen menores niveles de sobre-educación, pero mayores tasas de sub-educación.

• El ingreso promedio de la población sobre-educada resulta ser inferior si se compara con el de toda la población trabajadora que ha alcanzado ese mismo nivel educativo.

• Los trabajadores sobre-educados colombianos tienen una mayor probabilidad de encontrarse insatisfechos con su ocupación actual, si se comparan con los que están en estado de ajuste educativo y sub-educación.

El informe del Observatorio destaca cómo el desajuste educativo no solo tiene consecuencias sobre los salarios y la satisfacción de los trabajadores.

De hecho, tanto la sobre como la sub-educación implican un desajuste de competencias, entre trabajadores y puestos de trabajo existentes, que impide a los países aprovechar todo el potencial de su fuerza de trabajo y, por tanto, limita el crecimiento de la productividad y de la economía nacional.

Aseguran los investigadores que al consolidarse la tendencia hacia mayores niveles de educación por parte de los colombianos, la sub-educación se reducirá, pero si las empresas no incrementan su inversión en capital humano y físico, lo cual a su turno aumentará la demanda de trabajo calificado, la sobre-educación puede seguir creciendo.

De aquí la importancia de una eficaz política educativa y formativa. Los resultados de este trabajo resultados sugieren que sería necesario concentrarse en la mejora de la educación técnica y tecnológica y en el apoyo a los estudiantes más jóvenes que se gradúan de estos cursos.