3 Mayo 2016 04:58 PM

Fabián Enrique Vargas: ofrezco mis más sinceras disculpas

El hombre que disparó contra la Fuerza Pública en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, contó su versión de los hechos.
A las 9:00 de la mañana en las instalaciones de la Policía Metropolitana de Bogotá se entregó ante las autoridades Fabián Enrique Vargas, el hombre que disparó contra varios agentes del Esmad en la Plaza de Bolívar después de las manifestaciones del Día del Trabajo. Noticias RCN habló en exclusiva con el joven minutos antes de que se presentara ante la policía. "Empecé a marchar y en el momento de la trifulca se calentaron los ánimos y no sé en qué momento se me dio, solo por cuestión de asustar o causar alboroto, algo así", aseguró Fabián Enrique Vargas.
 
El hombre de 25 años de edad llegó a la Policía Metropolitana con todos los implementos que portaba el pasado domingo: las gafas, el saco negro, la gorra y el arma, según él, una pistola de aturdimiento que solo genera ruido. "Es un arma de venta libre, sin ninguna restricción, le entregan a uno los documentos y nunca la había usado porque suena muy duro y no había tenido la oportunidad de usarla. Quizás por el momento pensé que se me daba la oportunidad de estrenarla y por eso tal vez fue que hice lo que hice", precisó Vargas.
 
Después fue trasladado al complejo judicial de Paloquemao donde se presentó ante un juez de garantías para ser judicializado. "Es malo causar pánico, es malo transformar la esencia pacífica de una legitima marcha y por eso estoy arrepentido de mis actos", aseveró.
 
En los videos en poder de las autoridades se ve cuando Fabián Enrique Vargas cubrió su rostro y aprovechó el momento en que los miembros del Esmad trataban de protegerse de las piedras y apuntó a ellos, disparó tres veces, pero solo el tercer tiro sonó. Después escapó entre la multitud y al llegar a su casa se dio cuenta que lo estaban buscando. "Cuando me vi ahí dije que tenía que presentarme porque no estaba debiendo nada a nadie, no tengo por qué esconderme, y lo que sale ahí no es lo que parece, no hubo disparos, no hubo heridos, no hubo nada de eso", contó el hombre.
 
Al día siguiente una foto de su rostro y una recompensa de 20 millones de pesos lo pusieron en alerta. "La recompensa fue otro factor muy fuerte, cualquiera me vende, cualquiera lo hace, y es entendible", dijo. Por último, el hombre pidió perdón por haber generado pánico en la Plaza de Bolivar. "Ofrezco mis más sinceras disculpas para todas las personas que llegué a ofender, para la ciudad, a la Policía Nacional y a las personas que marchaban pacíficamente, ya que con mis actos empañé ese día", finalizó.
 
Posteriormente, Fabián Enrique Vargas, quien ejerce como mensajero, ofreció estas declaraciones
 
 
 
 
Fuente
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