5 Oct 2016 10:55 AM

Bogotá lleva seis años esperando la terminal del norte

Desde el 2010 el Distrito concibió el proyecto de la Terminal Satélite del Norte, el cual no ha podido concluirse.
Uno de los ejes de movilidad más estratégicos de Bogotá es la Autopista Norte, ya que conecta a la capital con los departamentos de la parte superior del país. Sin embargo, y como la misma Secretaria de Movilidad lo ha dicho, se ha convertido en un cuello de botella de la ciudad -no solo por pasar de cinco carriles a tres exactamente en el punto de salida- sino porque las calles se convirtieron una terminal de transporte.
 
"Desafortunadamente es uno de los puntos más congestionados, más críticos; se convirtió en un cuello de botella. La Terminal podría alcanzar a tener cerca de dos vehículos por minuto circulando", aseguró el secretario de Movilidad Juan Pablo Bocarejo. 
 
Desde el 2010 el Distrito concibió el proyecto de la Terminal Satélite del Norte por un valor de $15.353.738.312 pesos. Durante el 2012 iniciaron las obras frente a la entrada del almacén Makro, por la calle 193; no obstante, cuatro años después las obras aun no están culminadas y las condiciones de tráfico y de operación intermunicipal son contrarias a las situaciones de movilidad y desarrollo de la ciudad.
 
La gerente de la Terminal de Transporte de Bogotá María Carmenza Espitia, en su primera rueda de prensa luego de asumir el cargo, aseguró que trabajaba para tener en un 100 % este proyecto. "Tenemos como prioridad terminar la terminal, nos falta levantar los edificios. Todo el mundo está esperando un terminal de grandes dimensiones y eso no es así, hemos tenido inconvenientes con los contratistas pero ya todo se ha solucionado", indicó en su momento Espitia.
 
Por otro lado, los diseños existentes de la Terminal Satélite del Norte no son suficientes para acoger a los 31.317 pasajeros y los 1.751 vehículos que en promedio se movilizan por el corredor cada día, afectando la situación de congestión que se presenta en la Autopista Norte con calle 193.
 
De acuerdo con la Terminal de Transporte, con la infraestructura actual solamente se podría asumir el 40 % de la demanda de pasajeros y buses intermunicipales. Ejemplo de ello son las 19 bahías y 24 taquillas construidas para soportar la magnitud de la operación, insuficientes para cumplir con las condiciones de operación intermunicipal de hoy.
 
LA F.m. hizo un recorrido por las tres zonas destinadas para las Terminales de Transporte. La sede Salitre funciona relativamente bien en temporada baja, pero en temporadas altas como Semana Santa, vacaciones de mitad de año y Navidad se queda corta; la congestión es alta e incluso la gente opta por dormir en las sillas o en los pasillos para lograr tener un tiquete. Solo en la última Semana Santa se movieron más de 413.000 pasajeros en 27 mil vehículos.
 
La Terminal del Sur no es la excepción. Trabaja a media marcha ya que por decisiones de la Secretaria de Movilidad y de la Policía de Tránsito se cerró el cruce de acceso desde la Autopista Sur a los vehículos provenientes del corredor de Soacha. También en temporada alta la terminal del sur puede mover hasta 95.100 pasajeros en 6.800 buses.
 
Y para rematar, la Terminal de Trasporte del Norte, que no está construida en su totalidad. Su única vía de acceso que es la AutoNorte, la cual cumple las funciones de terminal y está congestionada en horas pico. El trancón para salir por esta avenida dura aproximadamente 1 hora y 15 minutos. Los andenes son las bahías de despacho, los gritos de los ayudantes de buses intermunicipales son los que amenizan las mañanas de los capitalinos y las sillas de cemento son la sala de espera de esta terminal improvisada.
 
"Es un problema de movilidad terrible, tranca toda la Autopista Norte". "Esto ya lleva varios años y nada que se soluciona, cada vez es peor". "La situación es abrumante, el desaseo, la gritería es insoportable", aseguraron algunos de los transeúntes de la Autopista Norte con calle 170.
 
Ante la situación la Secretaría de Molivilidad, en cabeza de Bocarejo, tiene como objetivo adecuar la infraestructura de tal manera que esta terminal satélite sea una solución a corto plazo a los problemas de movilidad, seguridad y socioeconómicos que hoy tiene la zona de ascenso y descenso de pasajeros, ubicada en la la calle 170.
 
Además, complementaría el proyecto del Complejo de Intercambio Modal (CIM), que se implementaría por alianzas público-privadas en la Autopista Norte con calle 235 para integrar el sistema de transporte intermunicipal de corta, mediana y larga distancia, y promover la intermodalidad del Sistema Integrado de Transporte Público de Bogotá y del transporte privado, con el fin de reducir los tiempos de viaje de las personas.
Fuente
Sistema Integrado Digital