El terremoto del pasado lunes 10 de agosto en Cali dejó en evidencia que los daños estuvieron sectorizados en diferentes barrios de la zona sur, pero ¿cuál es la razón? Expertos en diálogo con La FM entregan varias pistas para comprender lo sucedido.
De acuerdo con Lina Ospina, geóloga y docente del departamento de Geografía de la Universidad del Valle, la capital vallecaucana puede ser dividida en dos grandes zonas con diferentes tipo de suelo, que bien pueden amplificar las ondas sísmicas o por el contrario, absorber la energía derivada del movimiento telúrico.
La primera zona plana corresponde a los depósitos aluviales del río Cauca y la otra tiene que ver con la parte montañosa. Es así como el paso de los ríos y más en una ciudad como Cali donde existen siete se convierte en un factor determinante al momento de fijar las características del suelo.
Ospina resaltó que durante un temblor, la magnitud es la misma, pero la experiencia en la superficie cambia de manera radical según el suelo. En este caso, las zonas rocosas tienden a absorber la energía, en contraste con los suelos blandos como ciertos depósitos aluviales que pueden actuar como amplificadores y acelerar las ondas sísmicas.
“En este caso, en las viviendas ubicadas en la zona más rocosa de la ciudad, la magnitud del sismo es la misma, pero el material que es principalmente roca pudo absorber la energía, a diferencia de espacios poco consolidados donde pareciera que se le da un empujón a las ondas capaces de atravesar los materiales”, explicó la docente de la Universidad del Valle.
Uno de los puntos de Cali más perjudicados por el terremoto en Cali fueron los barrios Cuarto de Legua, Pampalinda, Tequendama y Cañaveralejo, los cuales se ubican dentro del perímetro del conocido abanico de Cañaveralejo donde el suelo fue capaz de acelerar las ondas sísmicas.
De la crisis a la oportunidades
Lina Ospina, geóloga y docente de la Universidad del Valle, señaló que una vez superada la emergencia, Cali puede implementar un plan con el propósito de hacer frente a las consecuencias de un sismo de grandes magnitudes, considerando las características del suelo y los materiales empleados en la construcción de sus edificaciones.
“Se debe leer la ciudad desde el conocimiento de su historia geológica, fluvial y geomorfológica. No es que no se pueda construir; es construir como lo exigen las normas. Es tiempo de que la información deje de estar sobre el papel y realmente sea utilizada para el desarrollo de la ciudad”, indicó.
Claves del tema en tres preguntas
¿Cómo se dividen geológicamente los suelos de Cali y qué papel juegan sus siete ríos en este ordenamiento?
La ciudad de Cali se encuentra dividida en dos zonas, la primera corresponde a la llanura y los depósitos aluviales del río Cauca, tal es el caso del oriente donde se encuentra Aguablanca y la zona de los cerros o ladera. Cabe resaltar que, en la transición entre ambas áreas existen los denominados depósitos de piedemonte, los cuales se formaron a lo largo del tiempo con los flujos y corrientes que descendieron de los antiguos cauces de ríos.
La capital vallecaucana posee siete ríos, los cuales han incidido en la constitución del tipo de suelo, a través de inundaciones, avalanchas y flujo de escombros. Lo anterior es conocido como abanicos aluviales.
¿Cali posee una microzonificación sísmica?
La ciudad de Cali cuenta con una microzonificación sísmica, el cual es un estudio realizado en el año 2005 donde se permitió identificar el subsuelo de la ciudad, además de definir la respuesta de los mismos ante un movimiento telúrico de gran intensidad.
Uno de los hallazgos tiene que ver con los sueños conformados por depósitos de origen fluvial, los cuales tienen la posibilidad de acelerar las ondas sísmicas y así amplificar el movimiento producido con los sismos. En contraste con otros puntos de Cali como la ladera donde el suelo rocoso tiene la posibilidad de absorber la energía producida tras un movimiento.
¿Qué soluciones puede implementar Cali para reorganizarse de cara al futuro y responder ante un movimiento telúrico de gran intensidad?
Especialistas consultados por La FM manifestaron que los diferentes estudios sobre el tipo de suelo en Cali pueden impulsar la toma de decisiones encaminadas a utilizar métodos de construcción que permitan hacer frente a cualquier tipo de movimiento telúrico de gran intensidad.
Una de las herramientas con las que cuenta la capital vallecaucana es la microzonificación sísmica de Cali, la cual detalla el subsuelo de la ciudad y su respuesta ante los movimientos telúricos de gran intensidad.