En el marco de la reunión de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, citada por el presidente Petro y la Cancillería, a la que asistieron tres expresidentes, entre ellos Ernesto Samper Pizano —quien ha participado en todas las sesiones a las que ha sido convocado—, el exmandatario presentó una constancia en la que plantea un ruta para la normalización de Venezuela: levantar sanciones, desbloquear la economía, liberar detenidos por razones políticas y un diálogo nacional.
En su intervención el expresidente Samper planteó cómo Colombia podría ayudar en labores de mediación frente a la coyuntura crítica que atraviesan hoy las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos.
Para estos acercamientos, el expresidente Samper propuso una Hoja de Ruta para la normalización de Venezuela, que según él “empieza con el respaldo al gobierno que hoy encabeza la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez y la solicitud al gobierno de Estados Unidos de respeto a sus decisiones, las de su equipo de gobierno y a las órdenes que impartan las Fuerzas Armadas para garantizar el orden y la estabilidad del país vecino”.
El expresidente señaló que la continuidad del proceso de estabilización económica adelantado por la vicepresidenta Rodríguez —antes de asumir funciones presidenciales— requiere el levantamiento inmediato de las múltiples restricciones y sanciones unilaterales impuestas a Venezuela.
El desbloqueo económico debe comenzar por eliminar el embargo petrolero que hoy impide la venta internacional de las reservas de crudo en condiciones de libre comercio.
Insistió también en la liberación de todos los detenidos judiciales por razones políticas, pidiendo que se agilicen los trámites de liberación y que se acerque el sistema judicial venezolano a un esquema de justicia transicional restaurativa como el que está dando buenos resultados en Colombia.
Planteó que, tras la estabilización económica y política, el gobierno de Venezuela debería abrir una etapa de transición mediante la convocatoria a un diálogo nacional entre actores políticos, organizaciones gremiales y sociales y, en general, la sociedad civil, reiterando que “los desafíos y problemas de Venezuela deben ser resueltos únicamente por los venezolanos”.
Finalmente, respecto a las relaciones bilaterales, Samper resaltó la importancia de preservar las bases históricas de la relación entre Colombia y Estados Unidos, especialmente la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, para los migrantes pidió tratamientos de especial protección a sus derechos.
En ese sentido, hizo un llamado a que el diálogo entre los gobiernos se mantenga sobre principios de respeto mutuo, y reafirmó que “ningún país debe interferir en la soberanía del otro ni en sus decisiones internas”.