Las autoridades rescataron dos ocelotes que eran comercializados a través de redes sociales y eran sometidos a condiciones extremas en un inmueble de Jamundí, Valle del Cauca.
En medio del operativo contra el tráfico de fauna silvestre, fue capturada una mujer que quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación y posteriormente judicializada por delitos relacionados con tráfico de fauna silvestre.
De acuerdo con el comunicado oficial, "en el procedimiento fue capturada en situación de flagrancia Flor Smith Rubio Quimbayo, quien administraba el predio. Un fiscal de la Dirección Especializada contra los Recursos Naturales y el Medio Ambiente la presentó ante un juez de control de garantías y le imputó el delito de aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables. La mujer aceptó el cargo".
¿Cómo vivían los animales?
De acuerdo con el ente acusador, tras varios meses de investigación se estableció que en una vivienda campestre del barrio Santa Ana, en Jamundí, permanecían varias especies de fauna silvestre.
"(...) Como parte de las actividades investigativas definidas contra una red dedicada al tráfico de fauna silvestre, con injerencia en Valle del Cauca, Boyacá y Tolima, la Fiscalía General de la Nación y la Dirección de Carabineros de la Policía Nacional identificaron un inmueble en el barrio Santa Ana de Jamundí (Valle del Cauca) que albergaba varias especies, las cuales eran ofrecidas por redes sociales con fines de comercialización", señala el boletín.
En medio del operativo, las autoridades lograron constataron que los animales se encontraban en condiciones extremas, las cuales comprometían su bienestar.
"En la diligencia de registro y allanamiento realizada en el predio, fueron encontrados dos ocelotes, un macho y una hembra, que permanecían encerrados y en condiciones adversas. En ese sentido, fueron recuperados y entregados a la autoridad ambiental para iniciar el proceso de rehabilitación", continúa el boletín de la fiscalía.
¿Qué son ocelotes?
Las autoridades recordaron que los ocelotes, conocidos científicamente como 'Leopardus pardalis', son una especie protegida debido a su estado de conservación.
"Los ocelotes o 'Leopardus pardalis' son catalogados como una especie amenazada y en vía de extinción. Su captura, posesión y comercio están estrictamente regulados debido a su estatus de conservación, por lo que el cautiverio sin los permisos correspondientes constituye una infracción grave a la normativa ambiental y de protección animal", concluye el oficio.
Cabe resaltar que el caso vuelve a poner en evidencia el impacto del tráfico ilegal de fauna silvestre en el país, una actividad que no solo afecta la biodiversidad, sino que también pone en riesgo la supervivencia de especies vulnerables.
Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar a otros posibles integrantes de esta red, y reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar este tipo de delitos.