Una nueva tensión en el sistema de salud quedó en evidencia tras el anuncio del Instituto Nacional de Cancerología, que informó que desde el próximo 1 de mayo de 2026 no admitirá nuevos pacientes afiliados a la Nueva EPS.
La decisión, que fue comunicada el 28 de abril, se produce en medio de un prolongado desacuerdo entre ambas entidades por temas contractuales, especialmente relacionados con pagos pendientes y autorizaciones necesarias para la prestación de los servicios.
De acuerdo con el Instituto, durante varios meses se continuó con la atención de pacientes pese a no contar con un contrato vigente. Sin embargo, la falta de garantías administrativas y financieras terminó por hacer insostenible la operación en esas condiciones.
“Entendemos la intranquilidad y la incertidumbre que esta situación puede llegar a presentar en los pacientes o familiares de las personas con cáncer”, señaló la entidad.
En esa línea, explicó que, aunque se intentaron múltiples acercamientos, no fue posible concretar acuerdos sobre la cartera acumulada ni asegurar los pagos por servicios ya prestados. “No fue posible llegar a un acuerdo de pago por la cartera pendiente ni se han recibido las autorizaciones necesarias”, indicó.
El Instituto también precisó que la medida es de carácter temporal y responde exclusivamente a la falta de un contrato que respalde la atención.
Respuesta del interventor de Nueva EPS
Tras conocerse la decisión, el interventor de la Nueva EPS, Jorge Iván Ospina, reaccionó públicamente y cuestionó la forma en que se adoptó la medida.
“Es mi responsabilidad responder al Instituto Nacional de Cancerología, quien plantea cerrar servicios a pacientes que demandan ser tratados dignamente y sin ni siquiera tomarse la molestia de llamarme y construir conjuntamente soluciones”, afirmó.
El funcionario aseguró que le sorprendió que el anuncio se hiciera sin un contacto previo, teniendo en cuenta que lleva pocos días en el cargo. “Es raro que el Instituto Nacional de Cancerología, sin conversar conmigo —llevo unos seis días en el cargo— coloque un comunicado público donde cierra los servicios”, expresó.
También advirtió sobre las consecuencias que esta situación puede generar en los pacientes. “¿Podrá alguien concebir las angustias de un paciente a quienes se le cierran los servicios poniéndole en peligro su vida?”, cuestionó.
Finalmente, Ospina sostuvo que desde la EPS sí existen compromisos financieros en curso y descartó que se esté dejando sin recursos a la institución. “Jamás pensaríamos dejarlos sin recursos (…) me sorprende un comunicado de esta magnitud vulnerando la confianza y el derecho que tienen los pacientes a ser tratados dignamente”, concluyó.
¿Qué servicios seguirán funcionando?
Pese a la restricción para nuevos pacientes de Nueva EPS, el Instituto confirmó que mantendrá activos algunos servicios considerados esenciales:
- Atención de urgencias oncológicas durante las 24 horas
- Tratamiento integral para niños, niñas y adolescentes con cáncer
Además, reiteró que continúan las conversaciones con la EPS con el objetivo de restablecer la atención en el menor tiempo posible.
¿Por qué el Instituto de Cancerología tomó esta decisión?
La medida se originó por la falta de un contrato vigente entre el Instituto Nacional de Cancerología y la Nueva EPS. Según la entidad, no hubo acuerdos sobre pagos pendientes ni garantías de autorización para los servicios.
¿Desde cuándo aplica y a quiénes afecta?
La decisión empezará a regir desde el 1 de mayo de 2026. Aplica únicamente para nuevos pacientes con cáncer afiliados a Nueva EPS. Quienes ya están en tratamiento no fueron incluidos en la restricción. Tampoco afecta los servicios de urgencias ni la atención a menores.