Un informe técnico final reveló en detalle cómo se desarrolló el incidente aéreo ocurrido el pasado 20 de febrero de 2026 en el Aeropuerto Internacional El Dorado, en Bogotá, cuando un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana se cruzó en la trayectoria de despegue de un avión de Latam.
El documento, elaborado por la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes, reconstruye la secuencia del evento y concluye que la situación fue producto de múltiples fallas operacionales, especialmente en la comunicación y en la coordinación del tránsito aéreo.
La emergencia obligó a la tripulación del Airbus A320 a ejecutar una maniobra de despegue interrumpido a alta velocidad, considerada una de las más críticas en la aviación comercial.
Una maniobra crítica que evitó una tragedia
De acuerdo con el informe, el vuelo comercial que cubría la ruta Bogotá–San Andrés ya había iniciado su carrera de despegue con 163 personas a bordo cuando se presentó la situación de riesgo.
La aeronave alcanzaba más de 140 nudos cuando la tripulación detectó la presencia del helicóptero cruzando la trayectoria de la pista 14R, lo que obligó a abortar la maniobra.
En ese momento, los pilotos tomaron la decisión de abortar el despegue, aplicando frenado máximo. Esta maniobra, conocida como “Rejected Takeoff (RTO)”, es altamente exigente tanto para la tripulación como para la aeronave, ya que se realiza en condiciones límite.
El informe destaca que la reacción fue oportuna y determinante para evitar una posible colisión.

El cruce del helicóptero en zona crítica
El documento establece que el helicóptero Bell 212 de la Fuerza Aérea Colombiana realizó un cruce a baja altura sobre la trayectoria activa de la pista justo cuando el avión estaba en plena carrera de despegue.
La investigación señala que la aeronave militar no mantuvo la altitud asignada y que su paso se dio en un momento crítico, sin que existiera una separación segura entre ambas aeronaves.
Además, se indica que el helicóptero pasó a una distancia lateral reducida, lo que generó una percepción inmediata de riesgo por parte de la tripulación del vuelo comercial.

Fallas en comunicación: uno de los puntos más críticos
Uno de los hallazgos más relevantes del informe tiene que ver con las fallas en las comunicaciones entre el control de tránsito aéreo y las aeronaves involucradas.
Según el documento:
- Se presentaron transmisiones simultáneas que dificultaron la claridad de las instrucciones.
- Hubo interferencias y fragmentación en los mensajes.
- No todos los actores tenían una conciencia situacional completa.
Estas condiciones derivaron en autorizaciones que coincidieron en el tiempo, permitiendo que el helicóptero ingresara a una zona donde ya se encontraba un avión en fase crítica de despegue.
El informe advierte que este tipo de situaciones aumenta significativamente el riesgo operacional, especialmente en aeropuertos de alto tráfico como El Dorado.

Falta de procedimientos claros para helicópteros
Otro de los puntos clave identificados por la investigación es la ausencia de procedimientos estandarizados para el tránsito de helicópteros en zonas cercanas a pistas activas.
El documento señala que no existen lineamientos suficientemente claros sobre:
- Cruces de trayectoria en aeropuertos congestionados.
- Separación mínima en operaciones mixtas (aviones y helicópteros).
- Coordinación en fases críticas como despegues y aterrizajes.
Esta falta de estandarización habría contribuido directamente a la ocurrencia del incidente.

Daños en la aeronave tras el frenado de emergencia
Aunque el incidente no dejó personas heridas, sí generó afectaciones técnicas importantes en la aeronave. El informe detalla que el frenado extremo provocó temperaturas cercanas a los 900 °C en los frenos, la despresurización de las ruedas del tren de aterrizaje principal y la necesidad de una inspección técnica inmediata.
Debido a estas condiciones, se activaron protocolos de seguridad en pista y los pasajeros fueron evacuados como medida preventiva.
Tras el análisis, la DIACC emitió varias recomendaciones orientadas a fortalecer la seguridad operacional. Entre ellas se encuentran la implementación de procedimientos específicos para helicópteros en aeropuertos, el refuerzo en la supervisión del control de tránsito aéreo, la mejora en la calidad y disciplina de las comunicaciones, así como el establecimiento de protocolos más estrictos en fases críticas de vuelo.
El informe enfatiza que su propósito no es determinar culpables, sino prevenir futuros eventos y elevar los estándares de seguridad en la aviación colombiana.