El departamento de Córdoba enfrenta una de las crisis climáticas más complejas de los últimos años. Las fuertes lluvias y los rompimientos registrados en varios sectores rurales mantienen la alerta roja en la cuenca baja del río San Jorge, situación que ya deja 24 barrios afectados, más de 50 mil damnificados y siete personas fallecidas.
Las inundaciones también impactan zonas limítrofes con el departamento de Sucre, mientras en Montería barrios enteros permanecen bajo el agua.
“Tuvimos que salir con el agua al ombligo”: testimonio de damnificado
En el barrio República de Panamá, una de las afectadas relató a LA FM cómo la creciente la obligó a abandonar su vivienda.
“El agua se metió dentro de la casa, prácticamente al ombligo. Perdimos muchos enseres, las puertas se dañaron, las colchonetas se mojaron todas. Tuvimos que desplazarnos donde un familiar porque no soportábamos la inundación”, dijo Ignacio Narváez.
Decenas de familias han tenido que refugiarse en casas de conocidos o permanecer a la orilla de la carretera con lo poco que lograron rescatar.
Mientras tanto, en el barrio El Dorado uno de los más impactados, el nivel del agua alcanzó hasta 1 metro con 20 centímetros y, aunque en algunas calles ha bajado, en muchas casas todavía permanece a la altura de la rodilla.
“Casi todo lo perdimos. El agua llegó a 1.20 metros y todavía persiste. No hemos visto la ayuda del Estado. Los únicos que ayudaron fueron los areneros con sus canoas, que sacaron a mucha gente”, denunció Ricardo Acosta.
La comunidad asegura que muchas personas mayores y familias desplazadas que habían comprado vivienda en la zona quedaron nuevamente en condición de vulnerabilidad. Piden urgente ayuda al Gobierno nacional.
Riesgo de dengue y paludismo
Más allá de las pérdidas materiales, crece la preocupación por la salud pública. En varios barrios el agua permanece estancada, con malos olores y proliferación de mosquitos.
“Estamos expuestos a un paludismo, a un dengue hemorrágico o clásico. Queremos que el municipio venga a sacar estos charcos de agua que están podridos y llenos de insectos”, indicó una de las habitantes.
Animales muertos y pérdidas totales
En el barrio la Magdalena y zonas rurales también se reportan animales muertos y cultivos afectados, lo que agrava el impacto económico para cientos de familias que dependen del trabajo informal y la actividad agrícola.
“Nuestras gallinas se murieron todas, hay animales que están débiles, otros se ahogaron y otros se encuentran desaparecidos. Primera vez que vivimos algo así tan triste, tan doloroso.
Los habitantes piden intervención urgente con bombas para evacuar el agua, jornadas de fumigación, brigadas médicas y recolección de basuras, ya que aseguran que el estancamiento está generando focos de contaminación. Hay que mencionar que las autoridades mantienen la alerta por la creciente del río San Jorge, ante el riesgo de nuevas inundaciones si continúan las lluvias.