La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) encabezó una reunión extraordinaria de la Red de Ciudades para la Acogida, la Inclusión y el Desarrollo, con el objetivo de fortalecer la preparación territorial frente a un eventual incremento del flujo migratorio desde Venezuela.
El encuentro se desarrolló como un espacio técnico de coordinación interinstitucional ante la evolución de la situación política venezolana y sus posibles efectos en Colombia, según lo expuesto por la entidad.
En la reunión participaron delegados de las alcaldías de Bogotá, Barranquilla, Cartagena, Cali, Bucaramanga, Medellín, Santa Marta y Necoclí, así como representantes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en el marco del Grupo Interagencial sobre Flujos Migratorios Mixtos (GIFMM).
La presencia de autoridades locales y organismos internacionales permitió abordar el escenario desde una perspectiva multinivel y técnica.
Objetivos de articulación y diagnóstico territorial
Durante la sesión se establecieron varios objetivos centrales relacionados con la gestión migratoria. Entre ellos se incluyeron la revisión de la capacidad de respuesta de la cooperación internacional, el análisis de la situación actual de las ciudades capitales frente a la atención de población migrante y la identificación de espacios de coordinación entre territorios. Asimismo, se planteó la consolidación de una posición articulada frente al Gobierno nacional.
El director de Asocapitales, Andrés Santamaría, señaló que, ante un posible aumento de los flujos migratorios, resulta clave avanzar en una articulación efectiva entre gobiernos locales, departamentales y el nivel nacional, con el acompañamiento de la cooperación internacional. Desde las ciudades capitales, indicó, existe disposición para coordinar acciones, fortalecer capacidades y anticipar escenarios que permitan respuestas ordenadas y oportunas.
Escenarios de movilidad y capacidades institucionales
ACNUR y la OIM presentaron un reporte conjunto sobre la situación en la frontera colombo-venezolana y los escenarios proyectados de movilidad humana. De acuerdo con estimaciones de Migración Colombia, hasta 560.000 personas migrantes venezolanas podrían ingresar al país si se agrava la crisis, en un contexto marcado por limitaciones en las capacidades institucionales de respuesta.
Las ciudades participantes compartieron diagnósticos territoriales que evidencian brechas en sectores clave. Se identificaron retos en salud, alojamiento temporal, agua y saneamiento, así como dificultades en la operación y sostenibilidad de los Centros Intégrate, problemáticas que se han visto acentuadas por la reducción de recursos provenientes de la cooperación internacional. De manera transversal, se reiteró la necesidad de fortalecer la articulación con las gobernaciones departamentales y mejorar la coordinación entre distintos niveles de gobierno.
¿Cuál será la línea de acción?
Como conclusiones principales, las ciudades capitales coincidieron en varios puntos. Se expresó una preocupación generalizada por la capacidad de respuesta local, especialmente en áreas como salud y alojamiento, así como la necesidad de una respuesta integral y coordinada entre ciudades, Gobierno nacional y cooperación internacional. También se destacó la importancia de que tanto las ciudades fronterizas como las receptoras se preparen de manera anticipada.
En este contexto, Asocapitales propuso integrar el análisis de posibles impactos en seguridad y avanzar en la articulación con la Superintendencia de Transporte para el monitoreo de flujos migratorios internos, a partir de información de transporte intermunicipal. Igualmente, se acordó explorar un acercamiento institucional con actores de la cooperación internacional presentes en el país e interesados en asuntos migratorios.