En Colombia, hay vacantes que siguen abiertas durante semanas o incluso meses, no por falta de candidatos, sino por un cambio en lo que buscan los profesionales. Un análisis de WeWork y PageGroup muestra que el talento especializado ya no toma decisiones únicamente por el salario, sino por condiciones como la flexibilidad, la autonomía y los modelos de trabajo híbridos.
El estudio muestra que el mercado laboral está viviendo una transición. Hoy, quienes tienen perfiles más demandados prefieren priorizar su calidad de vida, tener un equilibrio entre lo personal y lo laboral, y la poder trabajar bajo esquemas que sean menos rígidos. Esto ha generado una brecha entre lo que ofrecen las empresas y lo que esperan los candidatos, dificultando la contratación en varios sectores.

¿Cuáles son las vacantes más difíciles de cubrir en Colombia?
Las empresas afirman en que hay cinco tipos de cargos que son complejos de llenar, principalmente por falta de perfiles y las nuevas exigencias del talento:
- Perfiles en tecnología: desarrolladores, ingenieros de software y especialistas en sistemas siguen siendo altamente demandados en el mercado.
- Analistas de datos: profesionales capaces de interpretar grandes volúmenes de información para la toma de decisiones.
- Expertos en inteligencia artificial: roles vinculados a automatización, machine learning y nuevas tecnologías.
- Consultores estratégicos: perfiles que asesoran a empresas en procesos de transformación y crecimiento.
- Cargos comerciales de alto desempeño: profesionales con experiencia en ventas complejas y cumplimiento de metas exigentes.
En todos estos casos, las compañías tienen un mismo reto: los candidatos tienen varias opciones y pueden elegir no solo por el sueldo, sino por las condiciones de trabajo. Además, con el avance de la digitalización, se ha aumentado la demanda de estos perfiles, haciendo más difícil encontrarlos.

¿Por qué el salario ya no es suficiente para atraer talento?
Uno de los principales hallazgos del estudio es que el modelo de trabajo híbrido es un requisito favorito entre los profesionales. La mayoría prefiere combinar días de trabajo remoto con días en la oficina, en lugar de que sea totalmente presencial.
Esto ha llevado a que la flexibilidad no se vea como un beneficio adicional y pase a ser un factor decisivo. Muchos profesionales optan por rechazar ofertas laborales si se debe volver a un modelo tradicional. En palabras de Claudio Hidalgo, presidente de WeWork para Latinoamérica, “la flexibilidad ya no es un extra”.
En por eso que, las empresas están obligadas a replantear su propuesta laboral. Ya no se trata únicamente de ofrecer un buen salario, sino de construir entornos que respondan a las nuevas expectativas del talento. La competencia pasar de ser la experiencia del empleado a factores como la confianza, el equilibrio y la forma de trabajar, los cuales marcan la diferencia.