El Aeropuerto Internacional Palonegro de Bucaramanga reanudó operaciones luego de varias horas de cierre por los bloqueos registrados el 9 de abril en Lebrija, en medio del paro nacional contra el aumento de los avalúos catastrales. La medida impactó directamente a pasajeros, aerolíneas y trabajadores, debido a las dificultades de acceso por vía terrestre.
La suspensión de vuelos se produjo tras una orden de la Aeronáutica Civil, que emitió un NOTAM para cerrar temporalmente la terminal aérea ante las condiciones de seguridad en la zona. La decisión respondió a los bloqueos en corredores clave que comunican con el aeropuerto, lo que impedía el tránsito normal de usuarios y personal operativo.
Aunque las operaciones aéreas ya fueron restablecidas, las autoridades advirtieron que la normalidad no es total, ya que continúan las protestas y los cierres intermitentes en las vías cercanas.
¿Cómo opera actualmente el Aeropuerto Palonegro de Bucaramanga?
Tras la llegada de controladores aéreos y la evaluación de las condiciones, el aeropuerto retomó actividades de manera controlada. Sin embargo, el acceso a la terminal sigue siendo uno de los principales problemas para los viajeros.
Las autoridades y el concesionario Aeropuertos de Oriente recomendaron:
- Verificar el estado del vuelo con la aerolínea
- Llegar con mayor anticipación al aeropuerto
- Estar atentos a cambios por la situación en las vías
A pesar de la reactivación, los bloqueos continúan en varios puntos de Santander, lo que mantiene en incertidumbre la operación plena del aeropuerto.
¿Por qué cerraron el Aeropuerto de Bucaramanga?
El cierre del aeropuerto estuvo directamente relacionado con las manifestaciones de campesinos en Lebrija, quienes rechazan el incremento en los avalúos catastrales en varias regiones del país.
Desde las primeras horas del 9 de abril, los manifestantes bloquearon puntos estratégicos que conectan con la terminal aérea, generando un colapso en la movilidad. Aunque se plantearon acuerdos para habilitar el paso cada cierto tiempo, estos no se cumplieron de forma constante, lo que agravó la situación.
La Aeronáutica Civil explicó que el reinicio de las operaciones dependía de las condiciones de seguridad y de las decisiones de la Fuerza Pública, priorizando la integridad de los viajeros y trabajadores del aeropuerto.