La Gobernación del Valle del Cauca mantiene activo un plan de emergencia hospitalaria para garantizar la atención de los pacientes y evitar que la demanda se concentre en Cali, tras el terremoto de 7,4 que sacudió al departamento del Chocó este lunes 10 de agosto y que se sintió con gran intensidad en diferentes regiones del país.,
La estrategia, coordinada desde el Centro Regulador de Urgencias, Emergencias y Desastres (CRUE), contempla mantener la capacidad de atención en los municipios, reforzar los servicios que presenten mayor demanda y limitar los traslados innecesarios hacia la capital del departamento.
La secretaria de Salud del Valle, María Cristina Lesmes, explicó que la respuesta busca aprovechar la capacidad disponible en los diferentes hospitales y mantener funcionando la red asistencial pese a las dificultades ocasionadas por el movimiento telúrico.
Retener pacientes en los municipios, la prioridad
Uno de los principales componentes del plan consiste en evitar que todos los pacientes sean remitidos hacia Cali, especialmente aquellos que pueden recibir atención en los hospitales de sus propios municipios.
"Estamos atendiendo a nuestros pacientes, estamos dando continuidad a un plan de contención que venimos trabajando desde hace ya algunos días, tratando de retener los pacientes en los municipios y dando respuesta a las necesidades más urgentes", explicó María Cristina Lesmes.
La medida adquiere especial importancia ante la presión que actualmente enfrentan algunos hospitales de Cali. La Secretaría de Salud busca que los centros asistenciales de los municipios continúen atendiendo urgencias y procedimientos que puedan resolverse localmente, mientras los servicios de mayor complejidad conservan capacidad para responder a las emergencias que requieran atención especializada.
De acuerdo con la funcionaria, la red hospitalaria del departamento permanece activa en la mayoría de los municipios y se mantiene un seguimiento permanente desde el CRUE para identificar nuevas necesidades.
Cali concentra la mayor presión hospitalaria
La situación de Cali representa uno de los principales desafíos para la respuesta sanitaria. El Hospital Universitario del Valle presenta afectaciones en el Pabellón 2, con daños en áreas de pediatría, medicina interna y ginecoobstetricia, mientras que su servicio de urgencias continúa funcionando.
"Tenemos una afectación más severa en Cali, donde el hospital que se llevó la peor parte es el Hospital Universitario del Valle, que tiene colapso de los Pabellón 2, con daños en pediatría, medicina interna y ginecoobstetricia. El servicio de urgencia se mantiene, pero tiene un aumento de la demanda con la demanda interna", señaló Lesmes.
La Fundación Valle del Lili también mantiene sus servicios de urgencias, aunque la alta demanda limita su capacidad para recibir nuevos pacientes hospitalizados. Según la Secretaría de Salud, sus dos sedes no presentan afectaciones estructurales de consideración.
Ante este panorama, las autoridades han establecido restricciones para los traslados hacia Cali, con el objetivo de evitar que la concentración de pacientes termine generando una sobrecarga adicional en las instituciones que ya enfrentan una alta demanda.
¿Cómo se garantiza la atención durante la emergencia?
La estrategia contempla utilizar los recursos disponibles en cada municipio, incluyendo plantas eléctricas y tanques de reserva cuando se presentan dificultades con los servicios públicos. De esta manera, las autoridades buscan garantizar la continuidad de la atención mientras avanzan las evaluaciones de las estructuras hospitalarias.
"Toda la red hospitalaria del departamento, de los 40 municipios del departamento excepto Cali, están funcionando bien. Tenemos grietas, algunas dificultades con energía y agua, pero que son subsanables a través de las plantas eléctricas y los tanques de reserva", afirmó la secretaria de Salud.
Las clínicas de mediana y alta complejidad como Occidente, Remedios y Sebastián de Belalcázar, -en Cali- continúan operativas con afectaciones menores, principalmente relacionadas con mampostería.
El Hospital San Juan de Dios también presenta daños internos, aunque estos no impiden su funcionamiento. La Gobernación, a través del CRUE, mantiene el monitoreo de la red para redistribuir la atención de acuerdo con las necesidades que surjan durante la emergencia.
El objetivo es mantener una red hospitalaria descentralizada, evitar desplazamientos que no sean indispensables y garantizar que los pacientes más graves puedan acceder oportunamente a los servicios de mayor complejidad disponibles en el departamento.
Claves del tema en cuatro preguntas:
¿Qué es el plan de emergencia hospitalaria del Valle tras el terremoto?
El plan de emergencia hospitalaria busca mantener activa la red de salud del departamento y evitar la concentración de pacientes en Cali. La estrategia contempla retener en sus municipios a las personas que puedan ser atendidas localmente, mientras se priorizan los traslados de pacientes que realmente requieren servicios de mayor complejidad.
¿Por qué se restringen los traslados de pacientes hacia Cali?
Las autoridades buscan evitar que la llegada masiva de pacientes desde otros municipios aumente la presión sobre los hospitales de Cali, donde algunas instituciones ya enfrentan una alta demanda. Por esta razón, se pretende utilizar primero la capacidad disponible en los centros asistenciales de cada municipio y remitir únicamente los casos que necesiten atención especializada.
¿Qué hospitales de Cali siguen atendiendo durante la emergencia?
El Hospital Universitario del Valle mantiene habilitado su servicio de urgencias pese a las afectaciones registradas en parte de su infraestructura. La Fundación Valle del Lili también continúa atendiendo urgencias, aunque su capacidad para recibir pacientes hospitalizados está limitada por la demanda. Otras clínicas de mediana y alta complejidad permanecen operativas.
¿Cómo se mantiene funcionando la red hospitalaria del Valle?
La Secretaría de Salud realiza seguimiento permanente a los hospitales mediante el CRUE y utiliza medidas de contingencia para afrontar dificultades en servicios como energía y agua. Las instituciones cuentan, cuando es necesario, con plantas eléctricas y tanques de reserva, mientras las autoridades monitorean las condiciones de cada centro asistencial y priorizan las necesidades más urgentes.