La emergencia que afectó a la zona cafetera también dejó consecuencias para el sector odontológico. De acuerdo con el Círculo Empresarial Odontológico (CEO), entre 60 y 70 odontólogos ya han reportado afectaciones, aunque la cifra podría aumentar debido a profesionales que aún no han podido registrarse o que trabajan en condiciones de informalidad.
Ante este panorama, la entidad lanzó la campaña “Volvamos a Sonreír”, una iniciativa que busca articular a los diferentes actores de la cadena odontológica para que los profesionales afectados puedan recuperar progresivamente sus consultorios, equipos y fuentes de ingreso.
La propuesta parte de una premisa: la recuperación del sector no debería depender exclusivamente de las ayudas de emergencia, sino de una red de solidaridad y cooperación que permita a los odontólogos volver a atender a sus pacientes mientras reconstruyen sus espacios de trabajo.
Odontólogos perdieron consultorios, oficinas y viviendas
La dimensión de la emergencia, según el Círculo Empresarial Odontológico, va más allá de la pérdida de equipos o instrumentos utilizados para prestar los servicios.
El presidente del CEO, Ciro Garnica, explicó que algunos profesionales perdieron sus consultorios, oficinas e incluso sus viviendas, lo que hace que el proceso de recuperación sea más complejo: “Volver a operar, volver a tener un consultorio (...) es un proceso que es muy lento y que debería generar una ruta para que realmente se haga realidad y que las ayudas lleguen al sector odontológico”, indicó.
Por esta razón, la organización plantea construir mecanismos que permitan a los profesionales afectados retomar su actividad mientras encuentran soluciones definitivas para sus lugares de trabajo.
“Adopte un odontólogo”: la propuesta para volver a atender
Uno de los principales componentes de “Volvamos a Sonreír” es la estrategia denominada “adoptar un odontólogo” o “adoptar un consultorio”.
La iniciativa busca que clínicas y profesionales que no resultaron afectados puedan facilitar temporalmente los espacios y unidades odontológicas que tengan disponibles.
La idea es que un consultorio que permanezca desocupado durante algunas horas, una mañana, una tarde o determinados días pueda ser utilizado por un odontólogo damnificado para continuar atendiendo a sus pacientes.
“En las ciudades afectadas también hay consultorios que no sufrieron nada, pero que tienen tiempos de atención de tres, cuatro, seis horas, o una tarde o una mañana. Esos consultorios que no fueron afectados podrían adoptar a un odontólogo para que resolviera algo de atender sus pacientes”, explicó Garnica.
El mecanismo permitiría que los profesionales afectados recuperen parcialmente su actividad sin tener que esperar a la reconstrucción o adquisición de un consultorio propio.
Una red para recuperar equipos e insumos
El programa también pretende involucrar a toda la cadena productiva de la odontología.
Fabricantes, importadores, distribuidores, laboratorios, centros radiológicos y clínicas podrían participar mediante la entrega o facilitación de equipos, insumos, servicios, tecnología o condiciones especiales para los profesionales afectados.
La propuesta busca que cada actor pueda contribuir desde sus capacidades, evitando que la responsabilidad de la recuperación recaiga sobre una sola institución.
“Nadie tiene que resolverlo todo. Toda la cadena puede resolver una parte”, resume el espíritu de la iniciativa.
Tecnología y teleodontología también hacen parte de la estrategia
La recuperación no estaría limitada a los espacios físicos. El CEO plantea aprovechar herramientas tecnológicas para conectar a los profesionales de las zonas afectadas con especialistas y centros de otras ciudades.
Entre las alternativas contempladas están la teleodontología, el escaneo, las interconsultas y la producción digital, siempre dentro de los requisitos regulatorios correspondientes.
Estas herramientas podrían facilitar la continuidad de determinados procesos y permitir que profesionales afectados accedan a capacidades tecnológicas o especializadas que no estén disponibles temporalmente en sus lugares de trabajo.
El reto de formalizar los consultorios privados
Otro de los componentes de “Volvamos a Sonreír” es la identificación y formalización de los odontólogos que desarrollan su actividad en el sector privado.
Según el CEO, existe una parte importante del sector que no cuenta con consultorios registrados o habilitados, situación que puede dificultar el acceso a programas de apoyo y recuperación.
“Básicamente, necesitamos la identificación del sector privado de odontología. Hay mucho tema en el sector público, en los hospitales públicos y todas estas empresas del Estado, pero el sector privado de odontología está prácticamente abandonado”, afirmó Garnica.
Para la organización, un consultorio odontológico debe ser entendido también como una unidad empresarial, por lo que la recuperación requiere acompañamiento no solo en materia asistencial, sino también en aspectos administrativos, financieros y empresariales.
Universidades, bancos y autoridades podría sumarse
La estrategia busca articularse con diferentes instituciones, entre ellas Secretarías de Salud, entidades financieras, universidades, cámaras de comercio y empresas relacionadas con la industria odontológica.
El objetivo es construir rutas de recuperación que permitan atender las necesidades inmediatas, pero también facilitar una reconstrucción sostenible de los negocios afectados.
La participación de entidades financieras podría ser determinante para aquellos profesionales que necesiten recursos para adquirir equipos, adecuar espacios o poner nuevamente en funcionamiento sus consultorios.
Las universidades, por su parte, podrían aportar conocimiento, tecnología y capacidades profesionales, mientras que las autoridades sanitarias tendrían un papel en los procesos relacionados con habilitación y cumplimiento de los requisitos para la prestación de los servicios.
Volver a trabajar, el principal indicador
Para el Círculo Empresarial Odontológico, el éxito de la iniciativa no debería medirse únicamente por la cantidad de ayudas entregadas, sino por el número de profesionales que logren volver a trabajar.
La apuesta es que “Volvamos a Sonreír” se convierta en una red nacional que permita responder a las necesidades de los odontólogos afectados por esta emergencia y, al mismo tiempo, establecer mecanismos de cooperación que puedan activarse ante futuras situaciones de desastre.
El desafío es que los profesionales no queden únicamente a la espera de ayudas económicas o materiales, sino que puedan recuperar su capacidad productiva y continuar prestando atención a sus pacientes.
Con “Volvamos a Sonreír”, el sector odontológico busca convertir la solidaridad entre sus diferentes actores en una herramienta concreta de recuperación: un consultorio disponible, un equipo, un insumo, una asesoría o una alternativa tecnológica pueden representar la posibilidad de que un odontólogo vuelva a abrir sus puertas y recuperar su actividad profesional.
Claves del tema en cuatro preguntas
¿Cuántos odontólogos de la zona cafetera han reportado afectaciones por la emergencia?
Entre 60 y 70 odontólogos ya han reportado afectaciones, aunque el Círculo Empresarial Odontológico advierte que la cifra podría ser mayor debido a profesionales que no han podido registrarse o que trabajan en condiciones de informalidad.
¿En qué consiste la iniciativa “Volvamos a Sonreír”?
Es una estrategia del Círculo Empresarial Odontológico que busca conectar a los profesionales afectados con consultorios, clínicas, laboratorios, fabricantes, centros radiológicos, universidades y entidades financieras para facilitar su recuperación y retorno a la actividad laboral.
¿Qué significa “adoptar un odontólogo” o “adoptar un consultorio”?
La propuesta busca que clínicas y odontólogos que no resultaron afectados puedan facilitar temporalmente sus consultorios o unidades odontológicas que tengan disponibles durante algunas horas, jornadas o días. Así, los profesionales damnificados podrían continuar atendiendo a sus pacientes mientras recuperan sus propios espacios.
¿Cuál es el principal objetivo de “Volvamos a Sonreír”?
El principal indicador será lograr que los odontólogos afectados vuelvan a trabajar. La iniciativa busca, además, crear una red nacional de apoyo que permita fortalecer la recuperación del sector y responder de manera más organizada ante futuras emergencias.