Se estima que alrededor de 3 millones de venezolanos se encuentran en territorio colombiano, por lo que lo que sucede al otro lado de la frontera tiene un impacto directo en ambos países.
En las últimas horas, una investigación de la organización SOS Orinoco puso el foco sobre la llamada gobernanza criminal en territorio venezolano, al advertir sobre la expansión de grupos armados colombianos y megabandas locales en amplias zonas del país. Según el estudio, estructuras como el ELN, las disidencias de las FARC y organizaciones criminales venezolanas estarían ejerciendo control territorial en zonas estratégicas.
SOS Orinoco denuncia una “gobernanza criminal híbrida”
En entrevista con La FM Fin de Semana, Cristina Bureli, fundadora de SOS Orinoco, explicó que el principal hallazgo de la investigación apunta a una situación que iría más allá de la simple presencia de organizaciones ilegales.
“La evidencia apunta a la existencia de un sistema de gobernanza criminal híbrida”, aseguró Bureli, al señalar que autoridades civiles y militares venezolanas trabajarían en conjunto con grupos armados organizados, entre ellos guerrillas colombianas.
Según la investigadora, esta dinámica permitiría que estructuras como el Tren de Aragua, el Tren de Guayana, el ELN y las disidencias de las FARC mantengan una presencia estable en diferentes territorios venezolanos.
Bureli explicó que la situación comenzó a transformarse especialmente después de 2016, cuando, según su análisis, las disidencias de las FARC dejaron de utilizar Venezuela únicamente como zona de retaguardia y comenzaron a establecerse de manera permanente.
Guerrillas colombianas habrían convertido Venezuela en un centro extractivo
La fundadora de SOS Orinoco sostuvo que las disidencias pasaron de una estructura principalmente política a desarrollar actividades vinculadas con economías ilegales.
“Se empezaron a transformar de guerrilla política a carteles extractivistas”, afirmó.
De acuerdo con Bureli, estos grupos estarían involucrados en narcotráfico y minería ilegal, además de ejercer control territorial con una supuesta protección institucional.
La investigadora también cuestionó el papel que estaría desempeñando Estados Unidos frente a esta situación y aseguró que, pese a los recientes cambios políticos en Venezuela, no se habría producido un esfuerzo suficiente para desmontar las estructuras criminales que operan en el sur del país.
Según su relato, algunos líderes del ELN y de las disidencias de las FARC se desplazaron temporalmente hacia zonas fronterizas ante el temor de una persecución estadounidense, pero posteriormente regresaron al encontrar que no existía una presencia de ese país en el sur venezolano.
El control de minerales críticos preocupa a Colombia
Uno de los aspectos más relevantes de la investigación tiene que ver con el control de territorios donde existen recursos minerales considerados estratégicos.
Bureli aseguró que tanto el ELN como las disidencias de las FARC se han expandido por diferentes zonas del sur de Venezuela, incluida la frontera con Guyana y el Esequibo, además del Alto Orinoco, Casiquiare y el municipio de Autana.
En esos territorios, según la investigadora, las estructuras criminales controlarían rutas relacionadas con minerales como coltán y casiterita.
“Estos santuarios de la guerrilla colombiana en Venezuela son la caja chica con la que estas guerrillas lanzan sus actividades criminales”, afirmó.
La preocupación para Colombia no sería únicamente económica. Bureli señaló que estas actividades también permitirían a los grupos armados reclutar jóvenes venezolanos, incluidos indígenas, y financiar operaciones criminales que posteriormente pueden tener repercusiones en departamentos colombianos ubicados en la frontera.
Así, la investigación de SOS Orinoco plantea un escenario en el que la frontera entre Colombia y Venezuela no solo enfrenta problemas de narcotráfico y presencia armada, sino también una disputa por territorios, recursos naturales y rutas estratégicas.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué es la “gobernanza criminal híbrida” denunciada en Venezuela?
Según SOS Orinoco, se trata de un sistema en el que autoridades civiles y militares venezolanas trabajarían junto con grupos armados organizados. Entre las estructuras señaladas están el ELN, disidencias de las FARC y megabandas locales.¿Qué grupos armados colombianos tendrían presencia en Venezuela?
La investigación señala principalmente al ELN y a las disidencias de las FARC, junto con organizaciones criminales venezolanas como el Tren de Aragua y el Tren de Guayana. SOS Orinoco sostiene que algunos grupos mantienen presencia permanente en distintos territorios.¿Qué actividades ilegales realizan las guerrillas colombianas en Venezuela?
De acuerdo con la investigación, las estructuras estarían vinculadas con narcotráfico y minería ilegal, además de ejercer control sobre territorios y rutas. También se señala su participación en economías relacionadas con minerales como coltán y casiterita.¿Qué zonas de Venezuela estarían bajo control de grupos armados?
SOS Orinoco menciona territorios del sur de Venezuela, incluidos sectores del Alto Orinoco, Casiquiare y el municipio de Autana. También señala presencia en zonas cercanas a la frontera con Guyana y el Esequibo.¿Cómo puede afectar a Colombia la gobernanza criminal en Venezuela?
La presencia de grupos armados y economías ilegales en Venezuela puede tener repercusiones sobre Colombia y sus zonas fronterizas, especialmente por el financiamiento de estructuras criminales, el control territorial y el reclutamiento de jóvenes venezolanos.
Este contenido fue escrito por una inteligencia artificial, bajo curaduría y revisión de un periodista de La FM