En varios municipios del Huila autoridades ambientales y alcaldías se unieron para desarrollar una jornada de siembra de árboles que busca generar impactos positivos en el medio ambiente y la calidad del aire.
La iniciativa, que se realiza en el marco de la conmemoración del Día Nacional del Árbol en Colombia, contempla la plantación de 270 especies nativas en los municipios de Garzón, Pitalito y El Agrado, como parte de una estrategia para mitigar emisiones contaminantes y fortalecer la cultura ambiental en el territorio.
¿Quién lo lidera?
"Este esfuerzo es liderado por Interaseo, la cual no solo representa una intervención ambiental concreta, sino también un ejercicio pedagógico que busca sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de conservar los recursos naturales y enfrentar los efectos del cambio climático desde acciones cotidianas", indicó Juan Fernando Bonilla, gerente Regional Huila.
De acuerdo con estimaciones, cada árbol sembrado tiene la capacidad de absorber entre 10 y 25 kilogramos de dióxido de carbono (CO₂) al año, lo que permite proyectar que esta jornada podría capturar al menos 2,7 toneladas de este gas anualmente.
¿Hay otros beneficios de sembrar árboles?
"Esta cifra, aunque significativa, es solo una parte del impacto esperado, ya que los beneficios de la siembra van más allá de la captura de carbono. Los árboles también contribuyen a la regulación térmica, la conservación de la biodiversidad, la protección del suelo y la generación de espacios más saludables para las comunidades", agregó.
¿Cuántos árboles se sembraron en cada municipio?
La actividad se ha organizado de manera escalonada para garantizar su desarrollo adecuado en cada municipio, en El Agrado se llevó a cabo la siembra de 120 árboles, seguida por Garzón con 100 ejemplares, y finalmente Pitalito con 50.
"En total, cerca de 90 voluntarios han participado activamente en esta cruzada ambiental, demostrando que el trabajo colectivo es fundamental para lograr transformaciones reales en el entorno", puntualizó.
En el caso de El Agrado, la jornada incluyó además actividades complementarias de limpieza, ampliando el alcance de la intervención y fortaleciendo el sentido de pertenencia de la comunidad. Allí se vincularon entidades como la Alcaldía Municipal, la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena, la Policía Comunitaria, la Junta de Acción Comunal del barrio Manizales, el hospital local y el Batallón Energético Vial No. 12.
Por su parte, en Garzón y Pitalito también se contó con la participación de autoridades civiles, militares y empresas de servicios públicos, consolidando un modelo de trabajo colaborativo que busca replicarse en otras zonas del departamento.
"Más allá de los resultados inmediatos, esta sembratón se proyecta como un paso hacia la construcción de territorios más resilientes frente a los desafíos ambientales actuales. La plantación de árboles no solo ayuda a mitigar el cambio climático, sino que también fortalece la relación entre las comunidades y su entorno", indicó.