La carrera Séptima de Bogotá comenzará a registrar cierres prolongados y reducción de carriles como parte del inicio de las obras del Corredor Verde, un proyecto que transformará este eje vial durante 2026 y parte de 2027. Las intervenciones no corresponden a protestas ni a bloqueos temporales, sino a trabajos programados que se ejecutarán de forma gradual por tramos, con impacto directo en la movilidad del norte de la ciudad.
Según la programación inicial, los primeros ajustes viales se aplicarán desde comienzos de febrero de 2026. En una primera fase se realizará el cierre de un carril en el costado occidental entre las calles 116 y 121, manteniendo habilitados dos carriles en sentido norte-sur. A pesar de que no se tengas fechas concretas de inicios de estos cierres, se espera que sean de manera prolongada para que se comiencen con las operaciones en el primer semestre del año.
De manera paralela, se cerrará un carril del costado oriental entre las calles 99 y 110, donde continuarán operando dos carriles en sentido sur-norte. En este sector, el bicicarril se conservará y no será eliminado durante el desarrollo de las obras.
Además, la calle 100 entrará en intervención aproximadamente mes y medio después del inicio de los primeros cierres, ampliando el radio de afectación en uno de los puntos con mayor flujo vehicular de la capital. Aunque no se trata de un cierre total, la reducción de carriles generará cambios en la circulación, especialmente en horas de alta demanda.
Cierres prolongados y sin fecha exacta: ¿por qué se interviene la Séptima?
Las obras hacen parte del desarrollo del Corredor Verde de la Séptima, un proyecto que contempla la construcción de un TransMilenio eléctrico, el traslado de redes matrices de servicios públicos y la adecuación del espacio público.
También incluye tratamientos ambientales y silviculturales, como la intervención del arbolado existente y la posterior siembra de nuevas especies. La iniciativa busca reorganizar el corredor para integrar transporte sostenible, peatones, ciclistas y buses de alta capacidad en un mismo eje vial.

En cuanto a la duración, los cierres no cuentan con una fecha exacta de reapertura por tramo. Se trata de intervenciones prolongadas que se irán moviendo conforme avance la obra. El proyecto completo está previsto para ejecutarse durante 2026 y continuar en parte de 2027, lo que implica que la movilidad sobre la Séptima tendrá modificaciones durante un periodo extendido. Las autoridades han insistido en que no habrá clausura total de la vía, sino una afectación progresiva por sectores.
Antecedentes del Corredor Verde y rediseños de plan multimodal en este corredor vial
Aunque las obras se ejecutan durante la actual administración, la propuesta de un Corredor Verde en la carrera Séptima no es reciente. La iniciativa tomó forma en el gobierno de la entonces alcaldesa Claudia López, cuando se adoptó el nombre de Corredor Verde con el propósito de articular proyectos multimodales impulsados por administraciones anteriores e incorporar un enfoque ambiental.
Durante esa etapa se recibieron más de 50.000 aportes ciudadanos y se presentaron los primeros diseños en 2020, que luego fueron ajustados y actualizados en 2023. El planteamiento buscaba integrar transporte público, peatones, ciclistas y espacio público en un mismo eje vial.
Sin embargo, pese a que el proyecto fue estructurado en tres tramos, sólo el comprendido entre la calle 100 y la 127 logró ponerse en marcha. Los otros dos no avanzaron al ritmo esperado, ya sea porque quedaron sin contratistas o porque los procesos fueron suspendidos por dificultades en las etapas licitatorias.
La idea de desarrollar un corredor troncal multimodal por la carrera Séptima también tiene antecedentes en administraciones anteriores. Durante el gobierno de Samuel Moreno (2007-2011) se intentó implementar una Troncal Liviana con carril exclusivo entre las calles 34 y 72, pero el contrato terminó siendo liquidado debido a fallas en la planeación.

Posteriormente, en 2013, bajo la alcaldía del hoy presidente Gustavo Petro Urrego, se inauguró la estación Museo Nacional con el propósito de integrar parcialmente buses duales del SITP. En ese periodo se introdujeron estos vehículos como una solución transitoria, priorizando ajustes operativos sobre intervenciones estructurales en la vía.
Más adelante, en la administración de Enrique Peñalosa, se retomó la propuesta de construir una troncal completa de TransMilenio por la carrera Séptima, lo que implicó la adquisición de más de 300 predios. Sin embargo, la falta de avance en las obras dejó varios de esos terrenos sin intervención, convirtiéndolos en lotes baldíos por largos periodos.
Las dificultades para ejecutar el proyecto a lo largo de los años han estado relacionadas con cambios en la visión estructural y financiera, problemas de planeación y procesos de adquisición predial que no se tradujeron de inmediato en obras. Estos factores explican por qué, pese a los distintos intentos, la transformación integral de la Séptima se fue aplazando entre administraciones.
Recomendaciones para los conductores
Ante este escenario, la Secretaría de Movilidad recomienda planear los recorridos con anticipación y priorizar rutas alternas como la Avenida NQS, la Avenida Circunvalar y la carrera 11. También se sugiere evitar la Séptima en los horarios de mayor congestión, entre las 6:00 y las 9:00 de la mañana y las 4:00 y las 7:00 de la noche, además de consultar los reportes en tiempo real del estado del tráfico.
Con el inicio del Corredor Verde, la carrera Séptima entra en una etapa de transformación que implicará ajustes diarios para miles de usuarios. Aunque los cierres no son totales, la reducción de carriles y el avance por tramos modificarán los tiempos de desplazamiento. La obra marca el comienzo de una intervención urbana de largo aliento que cambiará la dinámica de uno de los corredores más utilizados del norte de Bogotá.