La Secretaría de Educación de Bogotá reiteró que el tiempo escolar de niñas, niños y jóvenes no se negocia y rechazó los anuncios de paro realizados por el sindicato Hade, argumentando que carecen de justificación.
La secretaria de Educación, Isabel Segovia, afirmó que suspender clases incrementa las brechas educativas y afecta la trayectoria académica de los estudiantes. Señaló que las acusaciones sobre desmonte de grados de jardín y prejardín son falsas.
No justificación
“La suspensión de clases incrementa las brechas educativas y afecta la trayectoria de las y los estudiantes. Los anuncios de paro realizados hoy por la ADE no tienen justificación. Primero, no se está desmontando los grados ni privatizando el servicio de jardín y prejardín”, dijo.
Respecto al personal de orientación, Isabel Segovia aclaró que no se ha reducido el número de orientadores. Por el contrario, se incorporaron 277 nuevos profesionales, alcanzando un total de 1.750, de manera que cada orientador atiende en promedio a 350 estudiantes, frente a la media nacional de 1.300 por orientador.
Número de docentes
“No se está disminuyendo el número de orientadores, eso es una gran mentira. Por el contrario, incorporamos 277 nuevos orientadores para un total de 1.750, llegando por primera vez a todos los colegios del distrito”, indicó.
Sobre las semanas de desarrollo institucional, la secretaria explicó que las conversaciones con los rectores buscan definir la modalidad de asistencia, luego del cambio de postura del Ministerio de Educación Nacional, y recalcó que este tema tampoco constituye motivo de paro.
Derecho a la movilización
Isabel Segovia reconoció el derecho a la movilización, pero invitó a que cualquier manifestación se realice fuera de la jornada escolar y garantizando la normalidad académica.
Quienes participen durante clases deberán reponer la jornada el sábado 14 de marzo, bajo el acuerdo firmado en septiembre del año pasado; de lo contrario, se aplicarán medidas administrativas.
La Secretaría de Educación enfatizó que la prioridad sigue siendo proteger y fortalecer la educación pública en Bogotá, asegurando que todos los estudiantes tengan acceso a una educación de calidad sin interrupciones.