Las principales organizaciones del sector farmacéutico colombiano anunciaron la creación de la Alianza por la Legalidad de los Medicamentos en Colombia, una iniciativa que busca articular esfuerzos para enfrentar las diferentes formas de ilegalidad que afectan la cadena farmacéutica y fortalecer la seguridad de los pacientes.
La alianza es liderada por Asocoldro, Afidro, Asinfar y Ascif, que buscan promover acciones relacionadas con la legalidad, la trazabilidad y la seguridad de los medicamentos que llegan a los consumidores.
La iniciativa se presenta en un contexto en el que la circulación de productos ilegales representa un desafío para la salud pública, la confianza en el sistema sanitario y la protección de los pacientes.
Bajo el mensaje “Cuando un medicamento sale de su ruta, el riesgo lo asume el paciente”, las organizaciones plantean que el fenómeno debe abordarse no solo como un problema comercial, sino también como un asunto relacionado con la salud pública, la integridad de la cadena farmacéutica y la seguridad de quienes requieren tratamientos.
La ilegalidad de medicamentos también se presenta en canales digitales
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente uno de cada 10 productos médicos en países de ingresos bajos y medianos es subestándar o falsificado. Estas situaciones pueden comprometer la eficacia de los tratamientos y generar riesgos para los pacientes.
A nivel internacional, la Operación Pangea XVIII de INTERPOL, realizada en 2026, reportó la incautación de 6,42 millones de dosis ilícitas en 90 países y territorios, además de acciones contra redes vinculadas con este mercado.
En Colombia, la información oficial disponible muestra que la problemática se presenta tanto en canales físicos como digitales.
Según el balance institucional del Invima correspondiente a 2024, el Instituto realizó más de 100 operativos nacionales contra la ilegalidad y el contrabando, en articulación con entidades como la DIAN, POLFA, ICA, DICAR y la Fiscalía.
En esas acciones fueron reportados 563.512 productos incautados o decomisados de diferentes categorías. De este total, 488.806 unidades correspondieron a medicamentos de síntesis química y biológicos. La cifra global incluye otras categorías de productos vigilados, por lo que no corresponde exclusivamente a medicamentos.
El Invima también reportó, con corte a diciembre de 2024, 18.269 publicaciones, URL o contenidos de comercio electrónico que fueron objeto de acciones de suspensión, reporte o remisión interinstitucional.
Suplementos dietarios, entre los productos con más acciones digitales
Los registros oficiales de las acciones frente a la ilegalidad en comercio electrónico muestran una concentración importante en suplementos dietarios.
De acuerdo con la información suministrada, se registraron 14.962 acciones relacionadas con esta categoría, seguida por medicamentos homeopáticos, con 700; medicamentos fitoterapéuticos, con 538; y potencializadores sexuales, con 515.
También aparecen suplementos alimenticios especiales, medicamentos de síntesis química, medicamentos biológicos y otros productos sujetos a vigilancia sanitaria.
Estas cifras corresponden a publicaciones, URL o contenidos intervenidos y no representan el porcentaje de medicamentos falsificados existentes en el mercado colombiano.
La precisión resulta relevante debido a que las acciones de vigilancia sanitaria abarcan productos y situaciones diferentes, por lo que no deben interpretarse como una medición directa de la prevalencia de falsificación de medicamentos en el país.
Falsificación, adulteración, contrabando y desviación de canal
La alianza plantea poner especial atención en diferentes prácticas que pueden afectar la cadena del medicamento, entre ellas:
- Medicamentos falsificados.
- Productos adulterados o alterados.
- Contrabando.
- Desviación de canal.
Estas situaciones pueden afectar elementos esenciales como la identidad, procedencia, calidad, conservación y trazabilidad de los productos farmacéuticos.
Uno de los principales focos de atención será precisamente la desviación de canal, que ocurre cuando un medicamento legítimo pierde la ruta para la cual fue adquirido, distribuido o destinado y termina circulando por canales diferentes.
Aunque el producto puede ser auténtico, su salida de la cadena prevista puede dificultar la trazabilidad y generar riesgos relacionados con las condiciones de almacenamiento, transporte, distribución y conservación.
Por esta razón, las organizaciones señalan que la seguridad de un medicamento no depende únicamente de que sea original, sino también de que haya recorrido una cadena confiable y verificable hasta llegar al paciente.
Alertas sanitarias evidencian que el fenómeno continúate en
Las alertas emitidas por el Invimaeeee desde durante 2026 también hacen parte de la evidencia sobre la vigilancia de productos fraudulentos.
En mayo de este año, el Instituto alertó sobre productos magistrales falsificados identificados como Bicarbonato de Sodio, lote 251023274; Naproxeno, lote 251023275; y Ketoconazol, lote 250921380.
Según la información de la alerta, se desconocían aspectos como su procedencia, contenido real, calidad, seguridad y condiciones de fabricación.
Durante junio y septiembre de 2026 también fueron publicadas nuevas alertas relacionadasd con productos fraudulentos y con productos promocionados como medicamentos mediante comercio electrónico.
Estas actuaciones muestran que las autoridades mantienen mecanismos de vigilancia tanto sobre los canales físicos como sobre las plataformas digitales.
¿Cómo identificar un producto sospechoso?
La verificación de algunos elementos puede ayudar a diferenciar un producto que cuenta con condiciones sanitarias verificables de uno que presenta señales de alerta.
Uno de los primeros aspectos es el registro sanitario, que debe poder verificarse en los sistemas oficiales del INVIMA. La ausencia del registro, su vencimiento o inconsistencias entre la información registrada y el producto constituyen señales que requieren atención.
También es importante revisar el lote y la fecha de vencimiento, que deben ser legibles y coherentes entre el empaque y el producto.
La procedencia es otro elemento relevante. Un producto legítimo debe contar con una cadena de suministro identificable y un establecimiento autorizado. En contraste, un origen desconocido o la oferta por parte de vendedores informales puede representar una señal de alerta.
La publicidad también debe cumplir las condiciones sanitarias aplicables. Las promesas terapéuticas no autorizadas o las presentaciones engañosas requieren especial precaución.
En el caso de las ventas digitales, la información tanto del producto como del vendedor debe ser verificable.
El reto de fortalecer la trazabilidad
La nueva alianza busca promover una mayor articulación entre industria, droguerías, autoridades y otros actores de la cadena farmacéutica.
Entre sus objetivos se encuentran proteger al paciente, promover medicamentos seguros y legales, fortalecer la trazabilidad y contribuir a un sistema farmacéutico más transparente e íntegro.
Las organizaciones también identifican varios desafíos relacionados con la transformación de los canales de comercialización, especialmente la venta digital y las nuevas formas de falsificación.
En este escenario, los droguistas detallistas tienen un papel relevante por su contacto directo con los consumidores y su capacidad para orientar sobre la adquisición de productos a través de canales confiables.
La información y la trazabilidad también se convierten en herramientas para fortalecer la capacidad de respuesta institucional frente a posibles casos de ilegalidad.
Con la creación de esta alianza, las organizaciones del sector farmacéutico buscan impulsar una agenda conjunta para reforzar la legalidad en la cadena del medicamento y promover condiciones que permitan verificar la procedencia, calidad y recorrido de los productos antes de que lleguen a los pacientes.
Claves del tema en cuatro preguntas
¿Qué es la Alianza por la Legalidad de los Medicamentos en Colombia?
Es u na iniciativa liderada por ASOCOLDRO, AFIDRO, ASINFAR y ASCIF para articular esfuerzos frente a las diferentes formas de ilegalidad que afectan la cadena farmacéutica. Busca fortalecer la legalidad, la trazabilidad y la seguridad de los medicamentos, con énfasis en la protección de los pacientes.
¿Qué tipos de ilegalidad afectan la cadena de medicamentos?
Entre los principales fenómenos identificados se encuentran los medicamentos falsificados, productos adulterados o alterados, el contrabando y la desviación de canal. Estas prácticas pueden afectar la procedencia, calidad, conservación y trazabilidad de los productos que llegan a los consumidores.
¿Qué es la desviación de canal y por qué representa un riesgo?
La desviación de canal ocurre cuando un medicamento legítimo deja la ruta para la cual fue adquirido, distribuido o destinado y comienza a circular por canales diferentes. Aunque el producto sea auténtico, esta situación puede dificultar la trazabilidad y generar riesgos relacionados con su almacenamiento, transporte, distribución y conservación.
¿Qué productos aparecen con mayor frecuencia en las acciones contra la ilegalidad en comercio electrónico?
Los registros oficiales mencionados en el informe muestran una mayor concentración de acciones sobre suplementos dietarios, seguidos por medicamentos homeopáticos, fitoterapéuticos y potencializadores sexuales. Es importante aclarar que estos datos corresponden a publicaciones o contenidos objeto de acciones de vigilancia y no representan el porcentaje de productos falsificados en todo el mercado colombiano.