En el municipio de Traviano, en la provincia de Lecce, al sur de Italia, una clínica veterinaria ha tenido una iniciativa que deja ver de otra manera el cuidado de los animales. Se trata de crear como un nuevo rol que se enfoca en el acompañamiento emocional de las mascotas.
La propuesta fue anunciada por la Clínica Veterinaria del Salento a través de sus canales oficiales en redes sociales (@clinicaveterinariadelsalento). Según explicó la institución, el objetivo es atender no solo las necesidades médicas de los animales, sino también su comportamiento y su estado emocional, especialmente cuando los animales deben ser hospitalizados o estarán en guardería.
¿En qué consiste el trabajo y cuánto pagan?
El nuevo cargo lleva el nombre de Operador de Bienestar Animal (OBA). De acuerdo con la información de la clínica, esta persona se encarga de pasar alrededor de ocho horas diarias con los animales bajo cuidado, interactuando con ellos y acompañándolos mientras estén en la clínica.

Entre las tareas están observar el comportamiento de las mascotas, tener contacto directo, acompañarlas durante los tiempos de espera y ayudar a para que los animalitos no entren en estrés por procedimientos veterinarios o separación de sus dueños.
Sobre el pago, hasta el momento no se han dado a conocer cifras oficiales. La clínica no ha informado cuánto puede ganar un Operador de Bienestar Animal ni si el pago depende del lugar o del tipo de contrato.
Aunque, no se conoce el pago oficial, La FM investigó cuánto más o menos le pagan a un cuidador de mascotas en ese país. Según información de fuentes oficiales de empleo, el pago llega a ser de aproximadamente 23 660 € al año.
Requisitos de formación y duración del curso
Para poder trabajar como Operador de Bienestar Animal es necesario completar un proceso de formación. El programa fue diseñado por la Clínica Veterinaria del Salento y cuenta con el apoyo de Aulamagna Formazione, entidad responsable de la organización académica y la certificación del curso.

La formación es de diez módulos con clases teóricas y prácticas y se extenderá hasta junio de 2026. Entre los contenidos están temas como comportamiento animal, manejo del estrés, higiene y nutrición básica, además de técnicas de contención y actividades de estimulación.
Además, los participantes deben realizar 150 horas de prácticas dentro de la propia clínica veterinaria. Estas prácticas permiten aplicar los conocimientos adquiridos, con contacto directo con los animales atendidos por el centro.
Según la clínica, el propósito del curso es garantizar que quienes ejerzan este rol cuenten con herramientas técnicas y conocimientos suficientes para interactuar con los animales de forma adecuada y bajo protocolos de bienestar establecidos.