En el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina cada año, pasa un fenómeno natural en esta isla. Durante varias semanas, miles de cangrejos salen de las zonas boscosas y comienzan a atravesar caminos, patios y carreteras para dirigirse al mar. Este espectáculo es tan masivo que, por momentos, los cangrejos superan a los propios habitantes, lo que obliga a las autoridades a tomar medidas para protegerlos.
El animal protagonista es el cangrejo negro, una especie terrestre que es muy conocida en la isla. Cuando llega la temporada de reproducción, estos crustáceos abandonan sus refugios en las áreas montañosas y boscosas y comienzan su recorrido hacia la costa. En ese trayecto, deben pasar por zonas urbanas y vías que conectan diferentes sectores de Providencia, por lo que las carreteras quedan cubiertas por cangrejos que van por la misma dirección.
Un recorrido natural hacia el mar
La migración del cangrejo negro es generalmente entre abril y finales de julio, tiempo en el que miles de ejemplares se mueven hacia el océano, esto, con el fin de completar su proceso de reproducción. Durante esta etapa, las hembras llegan hasta la orilla para liberar los huevos en el agua, un paso indispensable para seguir conservando la especie. Tras ese proceso, los animales regresan nuevamente hacia donde viven.

Este fenómeno no es algo nuevo para la isla. De hecho, forma parte del ciclo biológico natural del cangrejo negro, que durante generaciones ha utilizado este tipo de rutas para desplazarse entre los bosques y el mar. Sin embargo, con el paso del tiempo algunas de esas rutas quedaron en medio de carreteras y caminos construidos por los habitantes, lo que explica por qué hoy los cangrejos deben cruzar zonas de tránsito vehicular.
Las imágenes que captan esta migración suelen llamar la atención de visitantes y residentes. En algunos tramos, la cantidad de cangrejos es tan grande que el suelo parece moverse, mientras los animales avanzan lentamente hacia la costa. Este fenómeno es uno de los eventos naturales más conocidos de Providencia.
Cierres de vías para evitar que mueran atropellados
Debido a que los cangrejos atraviesan varias carreteras durante su desplazamiento, las autoridades optan en algunos momentos por cerrar temporalmente ciertas vías o restringir el tránsito de vehículos. El objetivo es evitar que los animales mueran atropellados mientras realizan la migración hacia el mar.

Además de los cierres, las autoridades ambientales promueven campañas para que la comunidad le baje a la velocidad cuando conduzcan por zonas donde se detecta el paso de los cangrejos. También se hace instalación de señales de advertencia y controles de movilidad, especialmente en los sectores donde el tránsito de estos crustáceos es más común.
Para la protección del cangrejo negro también se hace una veda anual durante la temporada en la cual se reproducen. Durante ese tiempo está prohibida su captura, transporte o comercialización.
Un animal clave para la economía y la cultura local
En San Andrés, el cangrejo negro no solo forma parte del ecosistema, sino también de la vida cultural y económica de la comunidad. Tradicionalmente, varias familias de la isla dependen de cómo lo aprovechen, especialmente en épocas del año en las que la captura está permitida.
Por esta razón, la protección de la especie es considerada una prioridad para las autoridades y los habitantes de la isla. Mantener su población garantiza el equilibrio ambiental.