Con un balance positivo y que reafirma el impacto cultural, social y económico, culminó la octava edición del Hay Festival Jericó 2026. El encuentro, celebrado durante tres días, registró 18.000 asistencias en cerca de 70 actividades, consolidándose como uno de los eventos culturales más importantes de Colombia y como un proyecto que articula pensamiento, creación y desarrollo desde el suroeste antioqueño.
El evento contó con la presencia de cerca de 40 invitados nacionales e internacionales, entre los que se encuentran escritores, periodistas, científicos, artistas y músicos de siente países, quienes abordaron temas como la inteligencia artificial, la democracia, la geopolítica, la literatura, el medioambiente y la memoria.
El poder de la conversación en tiempos complejos.
“La idea de encontrarnos cara a cara y conversar, de salir de la polarización en la que vivimos, de reconocer la multiplicidad de matices que tienen las ideas, es hoy más necesaria que nunca”, señaló la directora internacional del festival, Cristina Fuentes La Roche y añadió: “Creo profundamente en los espacios donde nos encontramos y estamos juntos, porque eso es lo que realmente nos hace poderosos”.
Reflexiones como la de la periodista especializada Karen Hao, quien invitó a mirar “el poder, el dinero y las estructuras que sostienen” la inteligencia artificial, o la del ensayista Carlos Granés, quien abogó por valorar la verdad frente a la inmediatez vacía del debate político, marcaron el tono de un festival comprometido con pensar el presente.
“Nos interesa que los festivales en América Latina no sean simplemente regionales, sino espacios de conversación con voces del orden global. Es ahí donde realmente entendemos la multilateralidad y la complejidad del presente”, señaló Cristina Fuentes La Roche.
Un escenario para las artes y el talento local.
La música y la literatura vibraron en espacios como la Plaza Principal, donde se realizaron conversaciones abiertas y conciertos gratuitos como los de agrupaciones Suramérica y Puerto Candelaria.
Autores como el peruano Gustavo Rodríguez expresaron la magia del encuentro: “Este pueblo me recuerda finalmente que el vernos cara a cara, el dejar de lado el algoritmo, el abrirnos a ideas de personas distintas a nosotros, nos enriquece, nos hace mejores seres humanos”. Por su parte, el escritor mexicano Andrés Cota Hiriart destacó la importancia de “contar las historias del resto de las criaturas” en un mundo cada vez más urbano.
Impacto en la economía y la comunidad
El festival demostró, una vez más, ser un catalizador para el desarrollo local:
- Ventas de libros: Superaron los $130 millones de pesos.
- Hospedaje: La ocupación hotelera superó el 90%.
- Emprendimientos: 75 negocios locales (cafés, restaurantes, hoteles, dulcerías) participaron en la ruta gastronómica y de servicios.
- Conectividad: 170 personas llegaron desde Medellín a través del programa “Vamos al Festival”.
Por octavo año consecutivo, el Hay Festival Jericó ha demostrado que la cultura es un poderoso eje de transformación, diálogo y desarrollo, posicionando a este municipio antioqueño como un faro de pensamiento y creatividad para Colombia y el mundo