El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias), aprobó una política pública que garantiza la continuidad del Programa Nacional de Becas de Maestrías y Doctorados y establece un nuevo modelo de financiación para la formación avanzada en Colombia. La decisión fija un marco de largo plazo que busca dar estabilidad presupuestal al programa y redefinir las condiciones de acceso a estudios de alto nivel.
La política contempla una inversión cercana a los 370 mil millones de pesos, respaldada mediante vigencias futuras entre los años 2026 y 2030. Según el ministerio, estos recursos permitirán financiar dos cohortes del programa y beneficiar a cerca de 900 colombianos que cursarán programas de maestría y doctorado, asegurando la continuidad del esquema durante varios años y reduciendo la incertidumbre sobre su financiación.
Fin del endeudamiento y nuevo enfoque de acceso
Uno de los cambios centrales del programa es la eliminación del modelo basado en créditos educativos, comparado con el programa de Colfuturo. El nuevo esquema se fundamenta exclusivamente en becas integrales, lo que implica que los beneficiarios no asumirán deudas para acceder a la formación avanzada. La política prioriza a profesionales pertenecientes a los estratos 1, 2 y 3, quienes pasarán de ser deudores a receptores directos de una inversión pública.
Desde Minciencias señalaron que el acceso a maestrías y doctorados deja de estar condicionado a la capacidad de endeudamiento de las personas. La formación avanzada es concebida como un derecho y como una herramienta para reducir, según la entidad, desigualdades históricas en el acceso al conocimiento científico y académico.
El nuevo modelo también modifica la forma en que el Estado administra los recursos. El Ministerio de Ciencia asume la dirección y ejecución directa de los fondos, eliminando esquemas de intermediación y alineando la inversión con las prioridades defnidas en el Plan Nacional de Desarrollo.
Distribución institucional y fortalecimiento del sistema educativo
La política establece criterios específicos para la asignación de cupos y recursos entre las instituciones de educación superior. El 72% de los cupos del programa se desarrollará en universidades e instituciones del país, con el objetivo de fortalecer las capacidades científicas nacionales y reducir la dependencia de la formación en el exterior.
Adicionalmente, el 60% de los recursos se destinará a universidades públicas, buscando que la inversión estatal contribuya al fortalecimiento institucional, la consolidación de capacidades de investigación y la reducción de la fuga de talento.
El programa se implementará mediante convenios con instituciones de educación superior. Los beneficiarios podrán elegir dónde realizar sus estudios dentro de la oferta de universidades vinculadas, tanto públicas como privadas, según las condiciones establecidas por el programa.
Enfoque territorial, equidad y poblaciones priorizadas
La política incorpora un enfoque territorial obligatorio. Al menos el 30% de los recursos, equivalentes a más de 110 mil millones de pesos, se destinará a regiones con rezagos estructurales, como el Pacífico, la Amazonía y los Llanos. Esta asignación busca corregir la concentración histórica de la formación avanzada en determinadas zonas del país.
En materia de equidad, se fijan metas claras para la asignación de los cupos. Al menos el 60% de los beneficiarios serán mujeres, con prioridad para personas de estratos 1, 2 y 3. Además, la política contempla la inclusión explícita de comunidades indígenas y de población Negra, Afrocolombiana, Raizal y Palenquera.
Áreas estratégicas y orientación de la formación
Los recursos del programa estarán dirigidos a áreas consideradas estratégicas para el país. Entre ellas se encuentran la inteligencia artificial, la transición energética, la bioeconomía y las ciencias y tecnologías cuánticas, con el objetivo de alinear la formación de alto nivel con los desafíos productivos, sociales y ambientales de Colombia.
Desde Minciencias indican que esta política busca consolidar una hoja de ruta para la formación avanzada, en la que la educación de posgrado se articule con las necesidades del desarrollo nacional. La medida se presenta como un paso para fortalecer el sistema de ciencia, tecnología e innovación y ampliar el acceso a la formación de alto nivel en el país.