Ante el aumento de desplazamientos por las celebraciones de San Juan y San Pedro y el inicio de las vacaciones de mitad de año, el Ministerio de Salud intensificó su llamado a la ciudadanía para vacunarse contra la fiebre amarilla, especialmente a quienes tienen previsto viajar a municipios donde existe riesgo de transmisión de la enfermedad.
La cartera de Salud advirtió que el país continúa enfrentando un brote de fiebre amarilla que comenzó en septiembre de 2024 y que, hasta la fecha, deja un saldo de 201 casos confirmados y 89 fallecimientos.
Casos de fiebre amarilla
Solo en lo corrido de 2026 se han registrado 52 contagios en el departamento del Tolima, considerado uno de los principales focos de riesgo, además de un caso reportado en Villavicencio, Meta.
Las autoridades sanitarias explicaron que actualmente 162 municipios del país se encuentran catalogados como zonas de muy alto riesgo debido a las condiciones climáticas y ambientales que favorecen la proliferación del mosquito transmisor.
Entre los factores identificados están las altas temperaturas, niveles elevados de humedad y la presencia de ecosistemas de bosque tropical transformados por actividades agrícolas y ganaderas.
Prevención de la fiebre amarilla
Frente a este panorama, el Ministerio reiteró que la vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para prevenir la enfermedad. El biológico es gratuito, seguro y está disponible en más de 3.000 puntos de vacunación distribuidos en todo el territorio nacional. Además, equipos extramurales y Equipos Básicos de Salud continúan recorriendo distintas regiones para ampliar la cobertura y facilitar el acceso a la inmunización.
De acuerdo con la entidad, la protección comienza a desarrollarse aproximadamente diez días después de la aplicación de la vacuna y puede alcanzar una efectividad cercana al 99 % un mes después de haber sido administrada.
Recomendación de dosis de refuerzo
Aunque una sola dosis suele brindar protección permanente, las autoridades sanitarias recomendaron una dosis de refuerzo para algunas poblaciones específicas, particularmente para personas vacunadas hace diez años o más que residan o viajen a municipios priorizados del Tolima, como Chaparral, Melgar, Planadas, Ataco, Rioblanco y Cunday, entre otros, así como a Villavicencio, en el Meta.
El Ministerio también recordó la importancia de adoptar medidas complementarias para evitar las picaduras de mosquitos, entre ellas el uso de repelente, ropa de manga larga, toldillos o mosquiteros y la eliminación de recipientes que acumulen agua.
Finalmente, insistió en que quienes planeen desplazarse a zonas de riesgo deben vacunarse con al menos diez días de anticipación para garantizar una adecuada protección durante sus viajes.
Clave del tema en cuatro preguntas
1. ¿Por qué el Ministerio de Salud reforzó el llamado a vacunarse contra la fiebre amarilla?
Porque las festividades de San Juan y San Pedro y las vacaciones de mitad de año incrementan los desplazamientos hacia municipios donde existen condiciones favorables para la transmisión de la enfermedad, aumentando el riesgo de contagio.
2. ¿Cuál es la situación actual de la fiebre amarilla en Colombia?
Desde septiembre de 2024, el país enfrenta un brote que ha dejado 201 casos confirmados y 89 fallecidos. Durante 2026 se han reportado 52 casos en el Tolima y uno adicional en Villavicencio, Meta, territorios identificados como zonas de alto riesgo.
3. ¿Quiénes deberían considerar una dosis de refuerzo de la vacuna?
Las autoridades recomiendan una dosis de refuerzo para algunas personas que recibieron la vacuna hace diez años o más y que residan o viajen a municipios priorizados del Tolima, como Chaparral, Melgar, Planadas y Ataco, entre otros, así como a Villavicencio, en el departamento del Meta.
4. ¿Qué medidas de prevención recomienda el Ministerio además de la vacunación?
Además de aplicarse la vacuna al menos diez días antes de viajar, se aconseja utilizar repelente, vestir ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, dormir con toldillo o mosquitero y eliminar recipientes con agua estancada para evitar la reproducción del mosquito transmisor de la enfermedad.