Júpiter es el gigante del sistema solar. El planeta gaseoso se caracteriza por su gran lunar en el hemisferio sur del cuerpo celeste, un compuesto de vientos super potentes, considerada como la tormenta más grande del sistema solar, que tiene alrededor de 14.000 Kilómetros de ancho.
Pero la gran mancha roja no es la única característica del quinto planeta del sistema que habitamos, porque tiene 95 lunas identificadas y una de ellas, Europa, es la más atractiva para los científicos.
Europa es la cuarta luna más grande que orbita Júpiter y la sexta más cercana al planeta Tierra. Es considerado por la Nasa como uno de los lugares más "prometedores para encontrar entornos actuales adecuados para alguna forma de vida más allá de la Tierra", según anuncia la agencia estadounidense en su página web. Es que los científicos consideran que debajo de una capa de hielo hay un océano de agua salada "con el doble de agua que el océano global de la Tierra". La Nasa considera que este podría contener elementos químicos necesarios para la vida.
El 14 de octubre de 2024 la agencia estadounidense lanzó la sonda Europa Clipper, con el fin de determinar si existen lugares bajo la superficie de la luna capaces de albergar vida. En la actualidad, este satélite está rumbo a su destino (viajará alrededor de 1.800 millones de millas) para definir confirmar o descartar esta probabilidad.
Lo que es una certeza es que hay agua en la Luna vecina, y la sonda enviada realizará 49 sobrevuelos cercanos sobre la roca de hielo con la misión de detectar columnas de agua o zonas cálidas en la superficie, que sean alimentadas por el océano subterráneo. Lo anterior permitiría analizar la química del líquido. No obstante, el líquido en la superficie no necesariamente es igual al del interior.
¿El agua de Júpiter podría contener vida?
Un estudio liderado por Lujendra Ojha, de la Universidad de Rugters, encamina la posibilidad de que el hielo sea mucho más fuerte de lo que se cree y que no exista mucha interacción entre el líquido superficial y el interno. Por medio de simulaciones modeladas, aseguran que no habría tanto calor en la superficie lunar.
De acuerdo con un comunicado publicado por el científico, se utilizaron decenas de simulaciones para ver qué tanta agua del interior tenía contacto con el exterior, y como parte de los resultados descubrieron que estos líquidos se congelaban mucho antes de llegar a la zona superior del la luna.
Lo anterior es relevante para la misión, dado que un depósito de agua poco profundo sería más accesible que uno profundo, pero si no está conectado al océano, podría no revelar lo que hay internamente.
Pero la Nasa no es la única misión interesada en Europa, la Agencia Espacial Europea envió en 2023 su propio satélite y la información que recolecte, luego de que llegue en 2031, podría ayudar a aprender más de la luna de Júpiter, apenas más pequeña que la Luna de la Tierra.
¿Cómo es posible que haya agua en estado líquido en Europa, luna de Saturno?
Los científicos consideran que bajo las capas de hielo que caracterizan a Europa, podrían haber un océano global, pero el agua es posible dado que la gravedad de Júpiter, comprime y estira a esta luna, generando un calor interno que queda atrapado internamente.
¿Puede compararse con la salida de lava de la Tierra?
Parcialmente, según el científico citado, la forma en la que el magma sube a través de grietas de la Tierra para alimentar la actividad volcánica de nuestro planeta es similar, pero no del todo, puesto que el hielo y el agua son diferentes a su contraparte natural.
Una de las diferencias es la forma en la que sube el líquido en la luna de Júpiter, la cual sería de forma turbulenta y se congelaría conforme se acerca al hielo.
Dicho lo anterior, Lujendra Ojha opina que el agua en la superficie de Europa podría tener un origen diferente al que tienen por teoría principal. Las sondas que se dirigen hacia la luna tomarán información relacionada con este estudio poco optimista.