La discusión sobre el futuro de los criaderos de animales de compañía en Colombia abrió un nuevo debate entre sectores animalistas y representantes del gremio veterinario. Un proyecto de ley que busca prohibir la reproducción y comercialización de perros, gatos y otras especies domésticas ha generado posiciones encontradas sobre la manera de garantizar el bienestar animal sin afectar actividades que actualmente funcionan bajo parámetros legales.
La iniciativa, que plantea restricciones a los establecimientos dedicados a la crianza de animales, tiene entre sus argumentos la necesidad de combatir el maltrato, las condiciones insalubres y la comercialización de mascotas en vitrinas y espacios públicos. Sin embargo, desde la Asociación de Médicos Veterinarios de Colombia (AMEVEC) advierten que una prohibición generalizada podría tener consecuencias económicas, profesionales y sanitarias, además de favorecer la aparición de criaderos clandestinos.
AMEVEC pide revisar la prohibición de los criaderos de animales
En entrevista con La FM Fin de Semana, Julio Olaya, presidente de AMEVEC, manifestó su preocupación por uno de los artículos de la denominada Ley 02 de 2025, que contempla que en un plazo de tres años quedarían prohibidos todos los criaderos de animales de compañía.
El dirigente gremial aseguró que la inclusión de esta disposición tomó por sorpresa a la asociación, que había participado en las mesas de trabajo para construir una regulación sobre esta actividad.
“Yo pienso que no hay nadie más interesado en el bienestar animal que nosotros los médicos veterinarios”, afirmó Olaya, quien insistió en que el gremio no está en contra de establecer controles más estrictos, sino de eliminar completamente la crianza formal.
Para el presidente de AMEVEC, la discusión debe diferenciar entre los establecimientos que operan bajo condiciones adecuadas y aquellos que incurren en prácticas de maltrato o comercialización indiscriminada.
“Esto no puede llegar a prohibir de tajo la crianza de animales de compañía”, sostuvo el veterinario. También recordó que existen criaderos especializados en genética que cumplen códigos de ética profesional y están sometidos a controles institucionales.
En ese sentido, mencionó la importancia de determinadas razas utilizadas en actividades de búsqueda y rescate, seguridad, asistencia emocional y acompañamiento, algunas de las cuales requieren características genéticas y comportamentales específicas.
Aumentar los criaderos clandestinos y afectar la economía
Otro de los puntos expuestos por Olaya tiene que ver con las consecuencias económicas de una eventual prohibición. Según explicó, la crianza formal no involucra únicamente a los médicos veterinarios, sino también a diferentes sectores relacionados con la atención y el cuidado de los animales.
Entre ellos mencionó la industria de alimentos concentrados, los laboratorios farmacéuticos, las clínicas veterinarias, las guarderías y los centros de diagnóstico. Por eso, considera que eliminar esta actividad tendría repercusiones sobre una cadena económica que genera empleo y sostiene diferentes servicios profesionales.
A esto se suma, según el dirigente, la falta de claridad sobre el alcance de la expresión animales de compañía, pues podría incluir especies distintas de perros y gatos, como algunos equinos y bovinos que conviven con las familias.
Sin embargo, una de sus principales advertencias está relacionada con el riesgo de que la prohibición termine produciendo el efecto contrario al esperado.
“El llegar a la prohibición nos llevaría a un problema grave: informalidad y criaderos clandestinos sin la posibilidad de ningún tipo de inspección ni control sanitario”, explicó.
Olaya recordó que la propuesta original contemplaba mecanismos para regular los establecimientos mediante registros únicos, inscripción ante las autoridades competentes, auditorías y condiciones específicas de bienestar animal.
Por eso, considera que el camino debe ser fortalecer la vigilancia y sancionar a quienes incumplan las normas, en lugar de eliminar todos los criaderos.
Asímismo, hizo un llamado a los senadores y representantes a escuchar al sector veterinario, las facultades académicas y los profesionales que trabajan con distintas especies en el país. Para AMEVEC, la adopción responsable y la crianza ética pueden coexistir, siempre que existan controles efectivos que garanticen la protección de los animales.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué propone el proyecto de ley sobre los criaderos de animales de compañía en Colombia?
La denominada Ley 02 de 2025 contempla que, en un plazo de tres años, queden prohibidos todos los criaderos de animales de compañía. La iniciativa busca combatir el maltrato, las condiciones insalubres y la comercialización indiscriminada de mascotas.
¿Por qué AMEVEC cuestiona la prohibición de los criaderos de perros y gatos?
Julio Olaya, presidente de la Asociación de Médicos Veterinarios de Colombia (AMEVEC), considera que una prohibición generalizada afectaría a los establecimientos que cumplen condiciones adecuadas de bienestar animal, controles institucionales y códigos de ética profesional. Aclaró que el gremio respalda una regulación más estricta, pero no la eliminación de la crianza formal.
¿Qué consecuencias tendría prohibir los criaderos de animales de compañía?
Según Olaya, la medida podría generar consecuencias económicas, profesionales y sanitarias, pues la crianza formal está relacionada con actividades como la atención veterinaria, la producción de alimentos concentrados, los laboratorios farmacéuticos, las clínicas, las guarderías y los centros de diagnóstico.
¿Qué alternativas propone AMEVEC para garantizar el bienestar animal?
La asociación plantea fortalecer la vigilancia y establecer mecanismos de regulación como registros únicos, inscripción ante las autoridades, auditorías y condiciones específicas de bienestar animal. También considera necesario sancionar a los establecimientos que incumplan las normas, en lugar de prohibir toda la actividad.
¿Qué pidió Julio Olaya a los congresistas frente al proyecto de ley?
El presidente de AMEVEC hizo un llamado a senadores y representantes para que escuchen al sector veterinario, las facultades académicas y los profesionales que trabajan con distintas especies. El gremio considera que la adopción responsable y la crianza ética pueden coexistir si existen controles efectivos para proteger a los animales.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM