La crema de tomate se ha convertido en una de las recetas caseras más apreciadas por su sencillez, su sabor suave y la facilidad con la que se adapta a distintos momentos del día. Se trata de una preparación reconfortante, ideal para almuerzos ligeros o cenas prácticas, que aprovecha uno de los ingredientes más presentes en la cocina colombiana: el tomate fresco. Su textura cremosa y su aroma cálido la hacen una opción recurrente en muchos hogares.
Además de ser económica y rendidora, esta receta casera destaca porque no requiere técnicas complejas ni utensilios especiales. Con pocos ingredientes y una cocción controlada, es posible obtener un plato equilibrado, lleno de sabor y con una presentación atractiva, especialmente cuando se acompaña con pan tostado o queso fresco.
El tomate, base de una preparación tradicional
El tomate es un alimento habitual en salsas, guisos y sopas. En esta preparación, su sabor se concentra gracias a una cocción lenta que permite resaltar su dulzor natural. El uso de tomates maduros es clave para lograr una crema de tomate más aromática y de color intenso, sin necesidad de añadir condimentos artificiales.
En distintas regiones del país existen variaciones que incluyen hierbas o vegetales adicionales, pero la esencia se mantiene: tomate, cebolla, ajo y un toque cremoso al final. Esta versión prioriza la sencillez y el equilibrio de sabores.
Ingredientes fáciles de conseguir
Para preparar esta crema de tomate fácil, se necesitan productos comunes en cualquier cocina:
- 6 tomates grandes maduros
- 1 cebolla cabezona
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 4 tazas de caldo de verduras o agua
- 1 taza de crema de leche
- Sal y pimienta al gusto
- Cilantro fresco (opcional)
- Papas en fosforito o palitos (opcional)
- Pan tostado o queso fresco para acompañar

Paso a paso para una crema de tomate cremosa
- Lavar bien los tomates y cortarlos en cuartos.
- Pelar la cebolla y los ajos, y picarlos finamente.
- En una olla amplia, calentar el aceite de oliva y sofreír la cebolla con el ajo hasta que estén dorados.
- Añadir los tomates y cocinar a fuego medio-bajo durante unos 20 minutos, hasta que estén blandos.
- Retirar del fuego y dejar reposar unos minutos antes de licuar.
- Licuar hasta obtener una mezcla homogénea y colar para retirar semillas y pieles.
- Volver la crema a la olla, agregar el caldo y cocinar cinco minutos más.
- Incorporar la crema de leche, mezclando suavemente.
- Ajustar sal y pimienta.
- Servir caliente y decorar al gusto.
Tiempo de preparación y porciones
Esta receta de crema de tomate toma cerca de 40 minutos en total, incluyendo preparación, cocción y ajuste final. El rendimiento aproximado es de cuatro porciones, lo que la convierte en una alternativa práctica para compartir.

Consejos y precauciones a tener en cuenta
- Utilizar tomates bien maduros mejora el sabor sin añadir azúcar.
- Recalentar siempre a fuego bajo para evitar que la crema de leche se corte.
- Conservar en un recipiente hermético y refrigerar por máximo tres días.
- Evitar hervir la crema una vez añadida la leche para mantener la textura.
Valor nutricional estimado
Cada porción aporta alrededor de 180 calorías, con un equilibrio entre carbohidratos, grasas y proteínas. Estos valores pueden variar según las cantidades y marcas utilizadas.