El CES 2026, celebrado en Las Vegas, volvió a confirmar por qué es la feria tecnológica más observada del mundo. Más allá de los anuncios esperados de gigantes como Nvidia o AMD, el evento dejó claro que la innovación no siempre llega en forma de grandes cifras o potencia desmedida. Este año, la atención se la llevaron dispositivos que, a primera vista, parecían imposibles, exagerados o incluso innecesarios, pero que esconden una idea clara: usar la inteligencia artificial para resolver tareas cotidianas, ahorrar tiempo o simplemente llamar la atención de nichos muy específicos.
Entre pasillos llenos de pantallas y demostraciones, quedó una sensación común: lo extraño también puede ser útil.
Robots domésticos que ya no conocen límites
Uno de los productos más comentados fue el Roborock Saros Rover, un robot aspirador que rompió una de las barreras históricas de este tipo de dispositivos: las escaleras. Gracias a un sistema de 'piernas' mecánicas, el aparato puede subir peldaños y limpiar zonas que antes requerían escoba y paciencia. Este avance muestra cómo la automatización y la IA ya no solo navegan pisos planos, sino que comienzan a adaptarse a casas reales, con desniveles y rincones complejos.
Juguetes inteligentes que mezclan juego y tecnología
La creatividad también se coló en el mundo infantil. LEGO Smart Play presentó ladrillos con sensores de luz y distancia que reaccionan con sonidos y efectos. La propuesta busca unir el juego físico tradicional con experiencias interactivas, sin necesidad de pantallas constantes. Es una forma de introducir inteligencia artificial de manera discreta, donde la tecnología acompaña, pero no reemplaza, la imaginación.
Gadgets nostálgicos con una vuelta moderna
No todo fue futurista en apariencia. La empresa Clicks apostó por revivir el teclado físico para teléfonos móviles, ahora con un sistema magnético. La idea es simple: liberar espacio en la pantalla y mejorar la precisión al escribir. Este accesorio combina accesibilidad, nostalgia y tecnología actual, demostrando que no todo avance pasa por eliminar lo antiguo.

Pantallas, bienestar y rutinas personales
En el terreno del diseño, LG mostró su Wallpaper TV, un televisor ultrafino pensado para integrarse a la pared sin ocupar espacio visual. La estética del hogar se convirtió así en una prioridad tecnológica. Al mismo tiempo, el área de salud y bienestar ganó protagonismo con máscaras LED y herramientas de cuidado personal que, apoyadas por IA, buscan ayudar a mantener rutinas constantes y sencillas, más que prometer resultados milagrosos.
La inteligencia artificial, presente donde menos se espera
La IA fue el hilo conductor del CES 2026. Desde una cerradura inteligente capaz de reducir olvidos y entregas fallidas, hasta plataformas de realidad aumentada para terapia que crean avatares a partir de una foto, el evento dejó claro que esta tecnología se está integrando en aspectos muy íntimos del día a día. Algunas propuestas generaron debate, pero todas apuntan a nuevas formas de acompañamiento y control del entorno.
Los inventos más desconcertantes de la feria
Entre lo más comentado estuvo el secador de pelo de Dreame, tan grande como una lámpara de pie y con doble función: secar el cabello y servir como luz ambiental. También llamó la atención una cortadora de cabello con IA que promete ayudar a las personas a convertirse en su propio barbero, aunque no sin levantar dudas sobre su practicidad real.
Otro caso curioso fue Vex, un pequeño robot que sigue a las mascotas por la casa, graba videos y los edita automáticamente. En la cocina, el cuchillo ultrasónico de más de 400 dólares sorprendió por usar vibraciones para facilitar el corte, mientras que una paleta que reproduce música por conducción ósea mezcló dulces y sonido de una forma difícil de olvidar.

Quizás el producto más polémico fue el de Lepro, una pantalla de escritorio con un 'compañero' o 'alma gemela' de IA que promete empatía y conexión emocional, una idea que dividió opiniones entre curiosidad y desconfianza.
Recomendaciones y precauciones ante estas tecnologías
Antes de adoptar estos dispositivos, conviene tener en cuenta algunos puntos: verificar qué datos recopilan, revisar políticas de privacidad y evaluar si realmente resuelven una necesidad concreta. La seguridad, el precio y el uso responsable siguen siendo claves, especialmente cuando la inteligencia artificial entra en el hogar o en la vida personal.