Las autoridades de salud de Bogotá realizaron una visita de inspección al centro comercial Parque La Colina ubicado en el norte de la ciudad luego de la circulación de videos y quejas ciudadanas en redes sociales. La intervención se llevó a cabo como respuesta a reportes públicos que alertaban sobre posibles condiciones sanitarias irregulares en el lugar.
La inspección incluyó actividades de vigilancia y control sanitario. Tras la revisión, no se encontraron evidencias de presencia de plagas ni señales relacionadas dentro de las instalaciones evaluadas. Sin embargo, el informe señala que sí se detectaron deficiencias en las medidas de prevención.
Entre los aspectos identificados, se mencionan fallas en los sistemas de control destinados a evitar el ingreso de agentes externos. Las autoridades indicaron que algunas de estas falencias están asociadas a la ausencia o insuficiencia de barreras físicas adecuadas para impedir la entrada de plagas. Como consecuencia, se estableció un plan de mejora que deberá ser implementado por el centro comercial.
Adicionalmente, se informó que el resultado de la inspección derivó en un concepto sanitario desfavorable, aunque sin la imposición de sanciones. La decisión se tomó debido a que, pese a los incumplimientos detectados, no se evidenciaron riesgos que justificaran medidas punitivas inmediatas.
Respuesta del centro comercial
En paralelo, la administración del establecimiento emitió una comunicación en la que explicó su versión de los hechos. Según el centro comercial, la situación reportada corresponde a un evento aislado detectado en un área común del tercer nivel. Ante este hallazgo, se activaron protocolos internos para el manejo de plagas.
La administración indicó que se procedió de manera inmediata con la aplicación de un protocolo especializado, el cual incluyó la intervención de personal técnico y una empresa certificada. Las acciones contemplaron la captura y disposición del elemento identificado, siguiendo lineamientos de bioseguridad y normativas vigentes.
Asimismo, el centro comercial aseguró que mantiene programas regulares de limpieza, desinfección y control preventivo. Tras el incidente, se reforzaron las inspecciones en zonas técnicas y de servicio con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas para visitantes y arrendatarios.
Medidas en curso y seguimiento
Como parte del proceso posterior a la inspección, las autoridades de salud indicaron que continuarán con el seguimiento correspondiente. El plan de mejora acordado busca corregir las deficiencias detectadas y fortalecer las condiciones sanitarias del establecimiento.
También las autoridades precisaron que no se entregarán detalles adicionales sobre el procedimiento en curso, debido a que hace parte de una actuación administrativa. Esta reserva de información se mantiene para garantizar el cumplimiento de los procesos legales.
Por su parte, el centro comercial afirmó que sus operaciones continúan con normalidad, incluyendo las áreas comerciales y gastronómicas. La administración reiteró que el objetivo principal es mantener un entorno seguro, limpio y confiable para el público.
Las acciones emprendidas tanto por las autoridades como por el establecimiento se enmarcan en los mecanismos de control sanitario vigentes en la ciudad. El caso continúa bajo supervisión oficial mientras se implementan las medidas correctivas definidas tras la inspección.